• Sindicato de Trabajadores Informáticos de la República Argentina
    Sindicato de Trabajadores Informáticos de la República Argentina
  • Categorías

La CGT concretó ayer el primer paro nacional de la administración de Mauricio Macri. La medida de fuerza, que tuvo resultados contundentes y transcurrió sin mayores incidentes, busca forzar una tregua con el Gobierno. La libertad de acordar paritarias por encima del 20%, un límite a la apertura de las importaciones, crédito y políticas para la producción y el empleo y aumentos a los jubilados, entre los reclamos de la central gremial.

No obstante la orientación política del medio o portal que se consulte respecto del paro general del 6 de abril, coincidirán en que los alcances de la medida gremial fueron muy elevados.

El reclamo por las mejoras urgentes que requieren amplios sectores del trabajo y la producción nacionales respecto del gobierno nacional llegó el día de ayer, jueves 6 de abril, en forma de paro geneal.

A un paro de esta magnitud no se arriba de un día para el otro. El largo derrotero de las mesas de diálogo acordadas tanto por gobierno, empresarios y sindicatos no llegó a buen puerto. En febrero último, los representantes de la CGT decidieron abandonar dicha instancia en tanto no econtraban lugar los reclamos de los asalariados dentro de la agenda pautada por los personeros del Estado Nacional.

En 2016 bajó la producción, bajó el consumo, aumentó el desempleo, bajó el salario real, bajó la inversión, subió la pobreza, subió la indigencia y creció la desigualdad. Esto se tradujo en una caída estimada del PBI de 2,5%, una inflación del 41% promedio (con un impacto mucho mayor en sectores de menores ingresos, hasta diez puntos mayor) y una transferencia de ingresos hacia los sectores más concentrados del capital.

El aumento salarial promedio de las paritarias de los trabajadores formales del año pasado fue del 30%, con lo cual existió un pérdida promedio de entre el 8% y el 10% de los ingresos reales y por ello cayó abruptamente el consumo. Esta pérdida se profundiza en los trabajadores informales y el conjunto de la economía. La intención oficial de consolidar este esquema de “bajar costos” impidiendo todo aumento salarial que esté por encima del 18 ó 20%, la optimista estimación inflacionaria que proyecta gobierno.

Sindicatos como la Asociación Bancaria o la Unión Informática ya cerraron acuerdos salariales a principio de año, alcanzando porcentajes del 24% y 25% respectivamente. En este sentido, se desperaron alarmas en numerosos sectores económicos, en tanto superaron ampliamente el cánon sujerido por Hacienda.

El paro del 6 de abril, con su multitudinaria adhesión, dejó las calles de Buenos Aires desiertas. Como si se tratase de un domingo, el centro porteño se encontró vacío de peatones y el millar de colectivos, automóviles y transportes utilitarios que día a día lo cruzan.

La contundencia de la medida dejó a las claras, fuera de análisis capciosos o subjetividades contrarias, el malestar y desacuerdo de un importante sector de la población —particularmente de los sectores vinculados al trabajo y la producción— para con la actual política economómica, y la necesidad de un cambio de rumbo.

El paro en la industria informática

Tal efecto se sintió también en las empresas del sector informático. La Unión Informática, como sindicato federado en la CGT, adhirió a la medida.

En numerosas empresas y consultoras IT, al verse los empleados adheridos a la medida de fuerza, o bien imposibilitados de zurcar la ciudad hacia su puesto de trabajo, se encontraron vacías. Inclusive, se reportaron numerosos problemas en las VPN para aquellos que pretendieron conectarse desde casa.

Tal el caso de Softtek, en sus oficinas de la Ciudad de Buenos Aires, que quedaron desiertas durante la jornada de paro —ver fotos—. En otras empresas, también se reportaron un ausentismo masivo, producto del paro nacional.

El paro también se sintió en las empresas informáticas. Numerosas firmas vieron vacías sus oficinas a la par que empleados tampoco cumplieron funciones en clientes. A pesar del pedido de diversos gerentes al personal para que trabajasen desde las casas, se vieron afectados muchos servicios.

Tags: