• Sindicato de Trabajadores Informáticos de la República Argentina
    Sindicato de Trabajadores Informáticos de la República Argentina
  • Categorías

El 8 de marzo, cuando se conmemora el día internacional de la mujer, sirve para recordar también los reclamos actuales de las mujeres en el ámbito laboral. Desigualdad en los salarios, condiciones y oportunidades, hacen una brecha que se estima, tomaría aos en cerrar, hasta alcanzar la paridad de género. Cuáles son los números fríos y los datos duros de esta desigualdad.

Como cada 8 de marzo, se conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Cada 8 de marzo se conmemora y celebra este día, una fecha reconocida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En este día se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona.

La idea de un Día Internacional de la Mujer surgió a fines del siglo XIX, en plena revolución industrial y durante el auge del movimiento obrero. El 8 de marzo de 1857, las mujeres que trabajaban en la industria textil (llamadas “garment workers”) de Nueva York, en los Estados Unidos, organizaron una protesta. Luchaban contra los salarios bajos y las inhumanas condiciones laborales. La policía cargó contra las manifestantes y las dispersó. Dos años más tarde, también en marzo, estas mujeres crearon su primer sindicato con el fin de protegerse y conseguir ciertos derechos laborales básicos.

En marzo, tuvo lugar el trágico Triángulo de Fuego en Nueva York. Alrededor de 140 trabajadoras, la mayoría jóvenes inmigrantes italianas y judías que trabajaban en la Triangle Shirtwaist Company, perdieron la vida debido a la falta de seguridad laboral.

El sindicato Women’s Trade Union League y el International Ladies’ Garment Workers Union organizaron muchas de las protestas contra esta tragedia, que pudo haber sido evitada, entre las que destaca el desfile funerario silencioso, que reunió a una multitud de unas 100.000 personas.

Las diferencias de género siguen siendo una brecha que parece difícil de cerrar en el mundo laboral en Argentina y el mundo. No sólo hay notables diferencias en cuanto a salarios, posibilidades de carrera o acceso a cargos jerárquicos. Las mujeres siguen siendo las más perjudicadas por el desempleo y el trabajo precario. Este 8 de marzo, día internacional de la mujer trabajadora, se estarán realizando demostraciones en todo el mundo para visibilizar y concientizar a cerca de estas desigualdades.

El Triángulo de Fuego tuvo una gran repercusión en la legislación laboral; las terribles condiciones laborales que provocaron este desastre fueron evocadas en posteriores celebraciones del Día Internacional de la Mujer.

Los números duros de la desigualdad

Según datos relevados por la Unión Informática directo de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, las diferencias entre sexos son abrumadoras en nuestro país. Estudios y estadísticas revelaron que sólo el 42,2 por ciento de las mujeres tiene una ocupación -en los hombres fue del 63,7 por ciento- y un mayor desempleo para ellas: el 10,5 por ciento declaró no tener trabajo.

A esas cifras se le suman además las diferencias salariales. En la Argentina, los hombres cobran hasta un 33 por ciento más que una mujer que ocupa un mismo puesto, según un relevamiento realizado por la consultora de Recursos Humanos Mercer. Para realizarlo, la consultora encuestó a 3,2 millones de empleados, 1,3 millones de ellos, mujeres.

En cargos gerenciales que reportan directo al CEO los bancos, los laboratorios y las empresas del sector energético le pagan un 33%, 12% y un 11% respectivamente más a los hombres que a las mujeres en el mismo puesto. En el nivel de gerentes medios la brecha salarial se achica a entre 4 y 10 por ciento, mientras que en el plantel de analistas la diferencia a favor de ellos varía entre el 4 y el 17 por ciento.

Más allá del recibo de sueldo, la asimetría también se refleja en las posiciones que se ocupan. En el país la participación de las mujeres en cargos de alta dirección no supera el 30 por ciento, mientras que en las gerencias medias ese porcentaje es mayor, aunque en ninguna industria alcanza la participación del 50%.

Según publicó el diario Clarín, habiendo consultado a especialistas y ejecutivos, estos coinciden en que hay conciencia sobre esta problemática en las empresas. No obstante, las funetes consultadas coinciden en que “el cierre de la brecha no es algo que vaya a suceder en el corto plazo”.

Según este artículo, una investigación de Manpower Group de 2016, reveló que los líderes empresarios creen que tomará un promedio de 17 años nivelar las condiciones de trabajo entre hombres y mujeres e identificó a “una cultura masculina arraigada” como el principal obstáculo para la equidad de género. La “cultura masculina” sostiene estereotipos acerca de lo que una mujer es capaz y de lo que debe o no hacer.

Según la investigación de Manpower, no alcanza con programas puntuales de recursos humanos. “En una cultura masculina arraigada, el rendimiento por méritos se basará en aquellos creados por hombres, conformados por el presentismo, definido por estándares masculinos”, señala el informe de la consultora. En este sentido “a menos que los dirigentes cambien la forma en la que se hace el trabajo y cómo se mide el rendimiento en culturas masculinas, el progreso no será llevado a cabo por las mujeres”.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en un estudio con tendencias para 2016, las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de trabajar escasas horas, ya sea a título voluntario o en contra de su voluntad (por lo que se encuentran en situación de «subempleo por insuficiencia de horas»). A escala mundial, las mujeres representan menos del 40 por ciento del empleo total, pero constituyen el 57% de quienes trabajan a tiempo parcial. Las estimaciones basadas en 100 países muestran que más de un tercio de las mujeres empleadas (34,2 por ciento) trabajan menos de 35 horas por semana, en comparación con el 23,4 por ciento de los hombres empleados.

Marta Dillon, una de las referentes de Ni Una Menos, uno de los colectivos convocantes, explicó en una entrevista al portal web de Ámbito Financiero cuáles son algunas de las consignas que se enarbolarán este 8 de marzo, cuando se realicen demostraciones en todo el país. Entre los argumentos relacionados a las actividades laborales, la dirigente resaltó que “Nos manifestamos para que se revise por qué las mujeres tenemos los trabajos más precarizados (…) por los derechos LGTBI y por la ley de cupo laboral para las personas trans, entre otras tantas reivindicaciones”, agregó.

Respecto de las mujeres en los sindicatos y organizaciones gremiales, Dillon consideró que “ha crecido muchísimo el número de delegadas y la presión de las bases por poner en discusión las demandas de las mujeres: licencia por violencia de género, extensión de licencias por paternidad y maternidad y el uso de lactarios, entre otras cuestiones”.

Protestas en todo el mundo en el día de la mujer

Un echo inaudito a escala mundial. Una protesta de mujeres en un mismo día en cidades de todo el mundo. Esto se vivirá el jueves 8 de marzo —día de la mujer— en al menos cincuenta ciudades de nuestro país.

El motivo de la protesta es para reclamar por sus derechos, las diferencias y brechas sociales y laborales, y en contra de la violencia de género.

Las diferentes acciones comenzarán a las 12 con un ruidazo en los lugares de trabajo y el inicio de una serie de actividades que irán desde asambleas hasta paros y que se extenderán hasta las 15. A las 17, se iniciará la movilización que partirá desde el Congreso hasta Plaza de Mayo.

Ver fuentes:

Tags: