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La salida a la bolsa de valores de Wall St. de la firma Snap fue uno de los hechos más destacados en el mundo de las empresas tecnológicas de lo que va de 2017. Se trata de la salida al mercado de capitales más importante desde 2014. La empresa, que desarrolló la red social Snapchat incrementó el precio de sus acciones en un 44% sólo en el primer día. No obstante, ante esta novedad, se despiertan numerosas preguntas respecto del valor de este producto. ¿Cómo es posible que una firma que no tiene ingresos directos por su producto, no cobra suscripciones ni vende publicidad, tenga un valor de 34 mil millones de dólares? La información como clave.

Snapchat es el servicio de mensajería que hace furor entre los adolescentes de Estados Unidos.

Los norteamericanos menores de 20 años no usan Facebook para comunicarse sino que prefieren “la red del fantasmita”, en la cual se pueden mandar fotos que se borran a los pocos segundos.

La marca se lanzó a cotizar en la bolsa de Wall Street este jueves 2 de marzo y tuvo un éxito colosal. Comenzó con un precio de US$ 17 por acción y a las pocas horas había aumentado hasta los US$ 24,4, es decir un 44% de ganancia.

Alcanzó en un día una valoración bursátil de US$ 34 mil millones. Fue la salida al mercado de capitales más importante desde 2014, cuando se emitieron las acciones de la empresa china de comercio online Alibaba por US$ 170 mil millones.

No obstante, la pregunta que queda en el aire es ¿cómo es posible que una firma que no tiene ingresos directos por su producto, no cobra suscripciones ni vende publicidad, tenga un valor de 34 mil millones de dólares?

Según Federico Kucher, periodista del suplemento CASH del diario Página/12, la respuesta puede encontrarse en los millones de personas que utilizan el servicio, la capacidad de la compañía para acumular los datos de los usuarios y la manipulación que puede hacer el mercado de esta información.

La salida a bolsa de Snap Inc., la empresa creadora de la red social Snapchat, y su rápida valorización (sus acciones subierno un 44% en un día), trajo de vuelta sobre la mesa la discusión a cerca de dónde está el valor en las empresas tecnológicas, particularmente las “social media”. Snapchat tiene cerca de 300 millones de usuarios mensuales regulares, la mayoría de ellos, con un promedio de edad de 20 años, pero no cobra por suscripciones ni tiene publicidad. ¿Cómo es que esta empresa ahora vale US$ 34 mil millones? La capacidad para acumular datos de los usuarios y la manipulación que puede hacer el mercado de esta información, son parte de la respuesta.

El caso de Snapchat

La propietaria de la aplicación de mensajes Snapchat, la firma Snap Inc., empezó a cotizar este jueves con una subida del 44%, hasta los US$ 24,48. La compañía fijó su primer cruce en la Bolsa neoyorquina en los US$ 24 y en su máximo intradía llegó a tocar los US$ 26.

El precio fijado para su salid a bolsa fue de US$ 17 por acción, lo que valoraba a la compañía en unos US$ 24.000 millones. Como se preveía sobre la base del interés en las acciones (que fueron diez veces sobre-suscritas), el valor de las acciones, y la empresa, los títulos aumentaron sustancialmente durante el día.

Para poner un ejemplo gráfico, el caso —según publicó el diario Página/12—, Snapchat y su valor de venta de US$ 34 mil millones, equivalen al 8% del PBI argentino. O el 65% del PBI uruguayo.

Snapchat, al igual que ocurre con el resto de las redes de mensajería instantánea como WhatsApp, FacebookMessenger o Twitter, no cobra por los servicios. Tampoco cuenta con publicidad invasiva en la plataforma.

Entonces, la pregunta que queda en el aire es la siguiente: ¿Cómo es posible que una firma que no tiene ingresos directos por su producto tenga un valor de 34 mil millones de dólares?

Como sucede con la mayoría de las empresas digitales, surgen interrogantes sobre el valor real de la compañía. Aún se recuerda la crisis de las “punto com”, aquella burbuja financiera que estalló desde Silicon Valley hasta Wall Street, poco antes que las Torres Gemelas.

El portal especializado TyN Magazine, enumera las variables del mercado, que darían argumento a la cotización de la empresa.

“El precio por usuario regular está en línea con los acuerdos recientes”, sostienen desde el portal. Snapchat tiene cerca de 300 millones de usuarios mensuales regulares, aproximadamente la mitad de los cuales interactúan con la aplicación a diario. Por lo tanto, la valoración original de US$ 24.000 millones otorgaba una valorización de US$ 100 por usuario regular. Microsoft pagó un precio similar para LinkedIn el año pasado. Facebook pagó un poco menos por usuario activo por WhatsApp en 2014, pero estaba en el mismo rango.

#entrevista » Martin Hilbert

—¿Cuánta información hay en el mundo?—La última vez que actualicé este estudio, hace dos años, había 5 zetabytes. Un ZB es un 1 con 21 ceros, lo cual no te dirá mucho. Pero si tú pones esta información en libros, convirtiendo las imágenes y todo eso a su equivalente en letras, podrías hacer 4500 pilas de libros que lleguen hasta el sol. O sea, hay mucha información.—¿Y a qué ritmo está creciendo?—A un ritmo exponencial. Se duplica cada dos años y medio. Entonces, ahora probablemente son 10 ZB.—Es decir, ocho mil pilas de libros que llegan al sol…—Ocho o nueve mil pilas, sí. Piensa en esto: desde el 2014 hasta hoy, creamos tanta información como desde la prehistoria hasta el 2014. Y lo más impresionante, para mí, es que la información digital va a superar en cantidad a toda la información biológica que existe en el planeta. (…)

En el mencionado artículo de Página/12, Kucher trae una referencia al científico alemán Martín Hilbert, conocido en el mundo académico ligado a las TICs por haber creado el primer estudio que calculó cuánta información hay en el mundo.

El especialista, que fue funcionario de la CEPAL y ahora trabaja en la Universidad de California como asesor tecnológico de la biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, afirma que “este tipo de empresas valen los millones que valen por la información que manejan, no por otra cosa.

La misma nota de “el Página”, hace referencia a una entrevista de Hilbert al portal CubaDebate, en la que se transparenta el rol que en los últimos cinco años adquirió el análisis de big data y la inteligencia artificial.

Según Hilbert, un ejemplo sencillo de verificar es la función de “Timeline” de Google maps. Esta aplicación rastrea y guarda la información de dónde estuvieron físicamente cada día y a cada hora en los últimos 3 años cada uno de sus usuarios con una cuenta de Google en su teléfono celular.

“Lo interesante es que con estos datos de movilidad se pueden hacer estudios. Y ya sabemos, por ejemplo, que se puede predecir con casi un 90 por ciento de probabilidad dónde vas a estar tú en cada momento el año que viene. Imagínate lo que vale esa información para una empresa que hace marketing”, dijo el investigador alemán al portal cubano.

“Teniendo entre 100 y 250 likes tuyos en Facebook se puede predecir tu orientación sexual, tu origen étnico, tus opiniones religiosas y políticas, tu nivel de inteligencia y de felicidad, si usas drogas, si tus papás son separados o no”, aseguró Hilbert. Estas técnicas no sólo sirven para incrementar las ventas de las empresas sino que ganan cada vez más presencia en los grandes acontecimientos de la política mundial: esta información es más que valiosa a la hora de armar una campaña de propaganda política para ganar elecciones.

Las redes sociales y la Realpolitik

Para los candidatos en la era de las redes sociales, la comunicación por estos medios resulta estratégica. En las últimas elecciones presidenciales en EEUU, que dieron por ganador a Donald Trump, la difusión de contenido político por redes sociales fue un factor decisivo.

El uso inteligente y arriesgado —por el tenor de total incorrección política de los postulados de seguidores y el propio candidato— de las social media y memes fue determinante para instalar las consignas e ideas de campaña, particularmente considerando que el magnate contaba con un presupuesto mucho menor a su contrincante Hillary Clinton para la campaña.

En la Argentina, de los casi $ 500 millones que se gastan al año en pauta oficial en medios de comunicación, vienen creciendo de a poco, el porcentaje que se destina a pauta en Google, Facebook y demás redes, lo cual suscitó importantes discusiones en el último año.

En el último año, aumentó sensiblemente el presupuesto destinado a la pauta oficial en redes sociales y portales digitales. Si bien aún el porcentaje de la torta que reciben es notablemente inferior a lo que perciben las ediciones impresas de los principales diarios del país (Clarín y La Nación, por caso), es cierto también que el público en general cada vez usa más los medios digitales y redes sociales para informarse que los tradicionales diarios de papel.

Para tener una dimensión del valor de la información que circula de ida y vuelta por medio de las redes sociales, desde la Jefatura de Gabinete, el equipo de redes tiene un presupuesto de $ 163.289.111, el cual se divide en 87 millones para pauta en redes, 51 millones en servicios, capacitación y tecnología y 24 millones en sueldos, según informó la revista Noticias.

Las cuentas institucionales de Casa Rosada están a cargo de la Subsecretaría de Vínculo Ciudadano, que podría llamarse con mucha tranquilidad “Subsecretaría de redes sociales”, continúa el artículo de la revista del Grupo Perfil.

En la era de las redes sociales, para comunicarse sin intermediarios ni interpretaciones periodísticas con los millennials y la Generación Z, qué mejor que administrar redes desde la propia Casa de Gobierno. El presidente, claramente, tiene su cuenta de Snapchat.

“Pepe the frog” —”el sapo Pepe” en inglés—, fue uno de los memes más usados en la última campaña presidencial en EE.UU. Inclusive por el propio Donald Trump. Su viralización para difundir consignas e ideas polémicas en todas las redes sociales fue un fenómeno en la campaña.

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