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La Unión Informática presentó denuncias y pedidos de audiencia ante la Subsecretaría de Trabajo, Industria y Comercio de la Ciudad de Buenos Aires. Se busca la mediación de la autoridad pública para casos preocupantes. Precarización laboral, salarios al ras del mínimo legal y móvil, discriminación y negativa empresaria a reconocer al Sindicato, son algunos de los motivos que empujaron al Secretario Gremial Ignacio Lonzieme a denunciar a un grupo de empresas ante las autoridades del trabajo en la Ciudad.

Es una política propia de la Unión Informática el seguir de cerca a las empresas que no cumplen con el Convenio Colectivo de Trabajo o bien ofrecen condiciones laborales inferiores a las propuestas por la organización.

La semana pasada, el secretario gremial de la Unión Informática, Ignacio Lonzieme, llevó a la Subsecretaría de Trabajo, Industria y Comercio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tres pedidos de audiencia para tres empresas en falta con sus empleados.

Entre las faltas se encuentran diversas formas de fraude laboral, como empleados monotributizados, salarios de $8000 —para jornadas full-time, los part-time cobran menos—, personal “fuera de convenio”, adicionales —antigüedad, horas extras— no reconocidos, severos casos de discriminación y rotundas negativas empresarias a entablar canales oficiales de diálogo con la organización gremial que ya eligieron sus empleados por medio de la afiliación.

Las empresas en cuestión son Sofrecom, Arbusta y Ecorp. Si bien son todas empresas distintas, tanto en su actividad, como dimensiones u origen, las tres comparten modelos de gestión y trabajo radicalmente opuestos a los propuestos por la Unión Informática para la actividad a través del Convenio Colectivo de Trabajo.

En la Subsecretaría de Trabajo de la Ciudad de Buenos Aires se presentaron denuncias y pedidos de audiencia contra tres empresas. Empleados en negro, salarios por debajo del Convenio Colectivo de Trabajo y la negativa empresaria a entablar diálogo con la organización gremial que ya eligieron sus empleados, entre los argumentos que llevaron a esta instancia. Ignacio Lonzieme presentó la documentación necesaria ante las autoridades laborales de la Ciudad. Se espera la confirmación de las fechas para las audiencias.

Las problemáticas de los empleados en las empresas ya se han abordado en otras publicaciones, pero no está de más recuperar —a grandes razgos— cuáles son los temas más urgentes a atender en cada una.

3 empresas bajo la lupa

Sofrecom

Empresa europea —ex France-Telecom— es controlada por el gigante británico de las telecomunicaciones Orange.

En Argentina Sofrecom tiene casi 600 empleados. Los empleados de la firma que cumplen funciones de soporte técnico, depósito y logísitica en Orange Argentina, tienen actualmente salarios de $10.000. La empresa tampoco reconoce adicionales como antiguüedad, título ni horas extras, así como ningún otro tipo de beneficios.

Arbusta

Bajo la fachada de “empresa social” y prácticas de RSE —responsabilidad social empresaria—, la empresa Arbusta tiene empleados no registrados y paga salarios por debajo del mínimo vital y móvil.

La empresa recibe “apoyo” de otras grandes corporaciones —Globant, Telecom, entre otras—, el Ministerio de Trabajo paga parte de los sueldos de los empleados, así como el Gobierno de la Provincia de Santa Fe ha “colaborado” con la sede Rosario de la empresa.

Arbusta recientemente ofreció pagar un “aumento” en boletos de colectivo. La empresa es parte del holding financiero Njambre que controla otras “empresas” de corte social o ecológico.

Ecorp

Cuenta con empleados técnicos diseminados por todo el país para atender a sus clientes. La empresa presta soluciones de soporte técnico a negocios, cadenas de supercados y retail.

No obstante el trabajo a destajo fue abolido en la Argentina en el siglo XX, la empresa paga por jornada trabajada a muchos de sus técnicos, así como también existe una notable discriminación en las condiciones que obtienen empleados en distintas regiones del país.

Los afiliados en la empresa confirmaron que, en casos, no llegan a cubrir sus gastos en los trabajos, así como terminan disponiendo de herramientas propias para cumplir las tareas.

Con el pedido de mediación de la autoridad pública en lo que hace al ámbito laboral de la Ciudad de Buenos Aires —donde las tres firmas tienen radicados sus domicilios legales— se busca destrabar la situación actual hacia un camino en que se resuelvan las postergaciones que perjudican a los empleados.

Ignacio Lonzieme hizo las debidas presentaciones ante las autoridades. Se entregó documentación e información que respaldan las denuncias y demuestran fehacientemente las faltas en que incurren de las tres empresas.

En la Secretaría Gremial de la Unión Informática se encuentran a la espera de la confirmación por parte de la Subsecretaría de Trabajo de la Ciudad.

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