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Motivación y satisfacción son dos variables fundamentales para cada empleado en su trabajo. Estar motivado para llevar adelante una terea y sentirse satisfactoriamente compensado por la labor realizada son dos aspectos que se relacionan entre si. Sin motivación para alcanzar un objetivo, tampoco habrá satisfacción en el empleado en su lugar de trabajo. Dos factores relacionados que dependen uno del otro. ¿Por qué las empresas pretenden reforzar la motivación y ahorrarse la satisfacción del personal?.

Motivación y satisfacción son dos ideas que, si bien no se realizan siempre juntas en un ámbito laboral, hay una relación entre ambas. La motivación no existe sin alcanzar la satisfacción que justifique el esfuerzo, así como no hay motivación para realizar una tarea sin una certeza de encontrar la correspondiente recompensa.

La relación se establece de la siguiente manera. Según coinciden autores especializados en la materia, recomiendan “un plantel de empleads motivados, en tanto esto resulta clave para cualquier empresa que quiera obtener buenos resultados. No obstante, los empleados estarán motivados en tanto encuentren satisfechos sus objetivos y valores personales al desempeñarse en el trabajo.

La motivación en el trabajo es un proceso interno que parte de una serie de necesidades e intereses personales y que se orienta a la satisfacción de éstos a través de la realización de determinados objetivos, para el caso, de tipo laborales. La satisfacción, por su parte, facilita el proceso de la motivación y orienta los objetivos en el trabajo, así como también depende de cuanto coincida lo que una persona busca de un trabajo, y cuánto este le reporta.

Motivación y satisfacción


Motivados pero insatisfechos. Las empresas suelen emplear estas dos categorias para definir sus políticas hacia los empleados, no obstante la supuesta relación dialéctica entre ambos, no se da siempre de manera equilibrada. La apuesta de las empresas se dirige por lo general a motivar en exceso a sus empleados sin tener en cuenta la satisfacción laboral / profesional. Canastas de frutas, metegoles, festejos en las oficinas y demás artilugios son usados por gran parte de las empresas para crear una máscara de buen clima de trabajo ocultando muchas veces condiciones laborales que dejan mucho que desear.

La motivación, según los especialistas, tiene dos dimensiones. Motivación intrínseca y motivación extrínseca.

La motivación intrínseca es la que lleva a la realización o satisfacción de las necesidades personales del empleado, a saber: necesidades sociales, de estima y de autorealización.

Se denomina intrínseca porque son cuestiones personales de cada empleado que se realizan a través del trabajo. Estas contemplan el reconocimiento de los demás, la autoevaluación por la ejecución de las tareas, las resposabilidades adquiridas, el desarrollo personal, etc. Estas variables implican también qué significado da el trabajador a su labor, por qué lo hace —más allá del salario—.

Por su parte, la motivación extrínseca, apunta a la satisfacción de las necesidades exteriores de una persona. Son objetivos más ligados a las cuestiones económicas (salario, por caso) y de seguridad (si el trabajo es efectivo, contratado, temporal, etc).

En líneas generales, se reconocen una serie de factores que favorecen la motivación en el trabajo. Probablemente suenen lógicos y obvios para cualquier empleado, no obstante, para investigadores de las relaciones laborales y los recursos humanos, de los que nutren las conferencias y universidades a los que asisten muchos empresarios y directivos, la siguiente lista de “factores de motivación” resulta, muchas veces, todo un descubrimiento y un hallazgo innovador tras años de investigación. Veamos.

  • Salario y beneficios. Salarios básicos, incentivos económicos, vacaciones, extras, premios, bonos, comodidades.
  • Seguridad laboral. Grado de confianza del trabajador sobre su continuidad en el empleo. La estabilidad.
  • Posibilidades de carrera. Qué posibilidades brinda la empresa de conseguir estatus laboral —social—.
  • Condiciones de trabajo. Incluyen el horario laboral, las caracterísiticas de propio lugar de trabajo, instalaciones y materiales. Los trabajadores que ocupan puestos de que incluyen trabajo físico o tareas técnicas son quienes más aprecian este ítem.
  • Estilo de supervisores. Grado y forma de control de la organización sobre el trabajo y tareas que lleva a cabo cada empleado.
  • Ambiente social del trabajo. Será facilitador de la motivación en tanto dé oportunidades de interacción con otras personas, proporcione feedback.
  • Para la parte empresaria, que suele tomar nota de estos tips, también es clave el factor rendimiento. Éste está fuertemente ligado a la motivación y satisfacción. La motivación influye en el rendimiento, éste en el resutado y ambos en la satisfacción laboral y en la motivación.

    Empleados más motivados que satisfechos

    En la práctica concreta de estas ideas, en muchas empresas del sector IT, la relación motivación/satisfacción suele estar desbalanceada.

    Es que desde las direcciones empresarias, se suele perseguir por razones de costos más la motivación que la satisfacción. Peloteros, mesas de ping-pong, frutas, e inclusive tirar una pelota a un aro de basquet (sic), se funden con promesas de carreras, desarrollo profesional, crecimiento en la industria o adquisición de nuevos conocimientos. Resulta más barato, en términos monetarios, apostar a un ambiente amigable, un discurso políticamente correcto y promesas de crecimiento, que pagar buenos salarios, cargas sociales, reconocer derechos laborales y formar y capacitar al personal apostando a un proyecto a largo plazo.

    No obstante, sólo datos superficiales y de público conocimiento, como son los altos índices de rotación de personal y las abultadas ganancias de las grandes empresas, así como el crecimiento de la organización gremial en la Unión Informática, sirven para explicar la acuciante falta de satisfacción entre los empleados.

    Relaciones laborales balanceadas y más equitativas, como las que contempla y promueve el Convenio Colectivo de Trabajo de la Unión, son las que aseguran un mejor equilibrio entre motivación y satisfacción.

    Entusiasmar a los empleados con las mejores condiciones laborales y que estos vean alcanzados y completados objetivos tanto profesionales como económicos, de forma colectiva y con igualdad de oportunidades, sea probablemente una mejor forma de apostar a la satisfacción y motivación. Como así sucede en las empresas conveniadas: paridad salarial, reglas de trabajo claras afianzan las plantillas de empleados, que permanecen en empresas y proyectos, ganando en experiencia. La empresa gana en estabilidad.

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