• Sindicato de Trabajadores Informáticos de la República Argentina
    Sindicato de Trabajadores Informáticos de la República Argentina
  • Categorías

Fundada en 2003 y con un rápido y vertiginoso crecimiento, Globant dejó de ser la empresa informática nacional insignia, para convertirse en una multinacional cuyos capitales ya no pertenecen al país que la vió nacer y que incluso la financió. Establecido incluso su domicilio legal en Luxemburgo, hoy las decisiones que mueven a la compañía son tomadas por numerosos grupos empresarios y financieros internacionales. Surge entonces la siguiente pregunta: ¿para quién trabajan los globers?

En la economía globalizada, las empresas que salen a la bolsa para capitalizarse, invertir y crecer. Venden sus acciones a grupos o individuos que “invierten” en ellas, es decir, que compran y se adueñan de partes de la empresa.

Fundada en 2003, en 2014, Globant empezó a cotizar en Nasdaq, el mercado bursátil especializado en las empresas tecnológicas dentro de Wall Street. Previo a su IPO (Initial Public Offer, oferta pública inicial), en 2012, recibió el apoyo de la fundación global Endeavor, cuya filial argentina es dirigida por empresarios ligados a las finanzas, los agronegocios (soja) y rubro inmobiliario, pero no empresas tecnológicas o informáticas.

Entonces, ¿para quién trabajan los globers? Parece una pregunta retórica o de fácil solución. Una respuesta parcialmente correcta podría ser “para Globant”. No obstante, si se menciona a Capital World Investors, Polar Capital, Weatherbie Capital, Driehaus Capital, Two Sigma Advisors o Marshall Wace LLP -o la propia Fundación Endeavor- poco tienen que ver con una startup argentina que nació del proyecto de cuatro “emprendedores”.

Con un llamativo y vertiginoso crecimiento, Globant pasó de ser la empresa “emblema” de la industria Argentina informática a una multinacional con sede legal en un “paraíso” fiscal y cuyo capital fraccionado en acciones pertenece en gran parte a grandes grupos financieros internacionales y holdindgs empresarios. La historia de 4 emprendedores locales quedó en el olvido y hoy su dueño ahora convertido en CEO Martín Migoya responde a los intereses y decisiones desde otras partes del mundo.

Estos fondos de inversión, oriundos de centros financieros del hemisferio norte, como Square Mile (Londres) y Wall St. (Nueva York), adquirireron acciones de Globant, es decir, son dueños de porciones de la empresa. Migoya y cía., que emplazaron la dirección legal del unicornio criollo en la guarida fiscal de Luxemburgo, son los gerentes de estos fondos de inversiones, verdaderos dueños de Globant.

Es por esto que en la actualidad, en las grandes multinacionales que dirigen la batuta del siempre cambiante y voraz mercado tecnológico global, vemos desfilar sorientes CEOs, CFOs, CIOs, etc. ¿Son los Tim Cook, Satya Nadella o Ginni Rometty los dueños de las empresa? No. ¿Sus máximos responsables? Sólo ante el público, empleados y accionistas. CEO, es la sigla de Chief Executive Officer, CFO por Chief Financial Officer, y toda una batería de siglas, cargos y jerarquías en indioma inglés, que podemos leer en LinkedIn.

En cada uno de los revenues -resúmenes de la actividad financiera- que la empresa difunde entre los globers y accionistas, se destacan las ganancias multimillonarias del grupo. Cada trimestre (“quarter”, en la jerga empresaria global), la empresa reporta un crecimiento exponencial de sus ganancias, las cuales se traducen en mayores dividendos a sus accionistas. Sitaución que no encuentra correlato en los salarios y condiciones laborales del grueso de sus empleados en suelo argentino.

USD 73,3 millones de ganancias

Según confirmó el propio Martín Migoya en un portal de información financiera, sólo en el primer trimestre de 2016 la empresa obtuvo ganancias millonarias, producto del notable crecimiento de las exportaciones. “Estoy muy satisfecho con nuestros resultados del primer trimestre. Los ingresos para el período ascendieron a $ 73,3 millones de dólares, lo que representa un sobresaliente 34,5 % de crecimiento en el mismo período del año anterior.”, explicó el CEO y co-fundador de Globant.

Sólo por citar un caso, no obstante las disputas, amenazas públicas y una convocatoria al boicot por parte del verborrágico presidente electo de los EEUU Donald Trump contra Apple por producir sus teléfonos en China, el empresario devenido en político posee acciones de la tecnológica. Según la revista Fortune, el magnate poseería entre U$S 1 y 2 millones invertidos en la firma que fundo Steve Jobs.

El conflicto político que sucitaron las presiones para que la empresa repatriase la producción de iPhones al territorio estadounidense efectivamente no se trasladó a un conflicto de intereses económicos.

Esto parece bastante normal en el mundo de las corporaciones tecnológicas y las finanzas globalizadas que se entremezclan con la esfera política: en los medios argentinos ya se vuelve costumbre ver posar para fotografías a los directivos de las empresas tecnológicas con presidentes y funcionarios públicos, sin hacer distinción por su signo político.

Tags:

You May Also Like

¿Qué pasa en Neoris?

Neoris se caracteriza en el mundo de los empleados informáticos como una empresa tipo ...

El Convenio Colectivo de la Unión Informática en Connectis punto por punto

El Convenio Colectivo de Trabajo de la Unión Informática comienza a ser realidad en ...