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La desigualdad social entre hombres y mujeres se hace notar también en el mercado laboral. Entre los empleados, sea en la base de la pirámide o entre los de mayor jerarquía, la diferencia en los salarios varía entre el 15 y el 30%. Esta situación desfavorable hacia las mujeres se hace presente también en el desempleo y el trabajo no remunerado -de tipo doméstico, por ejemplo-. A pesar de los derechos adquiridos y la visibilización de las problemáticas de género en los últimos años, la Argentina sigue entre los países más desiguales del mundo en cuanto a los ingresos y empleo entre hombres y mujeres.

Las últimas estadísticas sobre trabajo y empleo difundidas por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), en base a la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), siguen dejando información relevante respecto de la situación del trabajo en nuestro país.

A la problemática del desempleo que ronda los dos dígitos en los principales conglomerados urbanos del país (Buenos Aires, Córdoba, Rosario y Mar del Plata y sus periferias), la situación del empleo entre los jóvenes -abordado ya en otro artículo de este mismo portal-, la situación de trabajo precario entre más de un tercio de los empleados y trabajadores activos, se suma una dimensión a tener en cuenta: la brecha salarial entre hombres y mujeres.

El desempleo promedio es de 9,2 %. No obstante, si se mira de cerca y se clasifica la información por género, el desempleo para las mujeres es de 10,2 por ciento y el de los varones 8,5 por ciento, según  “Trabajo e Ingresos”, de Indec.

De estas estadísticas se desprenden conclusiones categóricas sobre la diferencia de género en el mercado laboral. Por ejemplo, la mayoría de las personas que menos ganan en el país son mujeres, mientras que la mayoría de las que más ganan son hombres. La “brecha” entre salarios oscila entre el 15 y 30% -y según la calificación de la ocupación, el promedio es 27%-, y esta diferencia impacta en toda la pirámide, desde los cargos “junior” hasta los ejecutivos.

No obstante los derechos adquiridos y la visibilización de las problemáticas devenidas de la desigualdad y violencia de género, en promedio, las mujeres perciben un 27% menos que los varones y son mayoría entre los que reciben menores ingresos. Según las estadísticas tanto de instituciones públicas como privadas, esta brecha en el ámbito del trabajo sigue siendo marcada: las mujeres son las más perjudicadas a la hora de computar los ingresos y las más afectadas por el trabajo precario y el desempleo. Los números de la situación actual.

Los datos difundidos por la institución corresponden al tercer trimestre de 2016. En base a situación laboral, calificación ocupacional y brecha de ingresos, las mujeres perciben en promedio un salario equivalente al 74,2% del de los hombres en el ámbito profesional.

En empleos que requieren capacitación técnica las mujeres ganan el 82% del salario que reciben los hombres, mientras que para tareas operativas es del 80,8 por ciento.

Las diferencias salariales por género son menos marcadas en tareas que requieren algún grado de calificación o formación superior, pero se profundizan en las labores no calificadas, en las que las mujeres ganan un 64,6% de lo que se les paga a los hombres.

La población urbana con ingresos, proyectado a todo el país, suma 24 millones o el 59,4% del total, en partes casi iguales: 29,6% % son varones y 29,7% mujeres. Pero en promedio, los hombres perciben $ 14.690 mensuales y las mujeres $ 10.710.

Esto sucede, no tanto porque se las discrimine en una misma empresa, algo que está prohibido por la Constitución. Sino, porque las mujeres son amplia mayoría y hasta duplican a los varones entre los segmentos de menores ingresos. El informe del INDEC señala que los varones participan del 57,8% del total de los ingresos y las mujeres del 42,2% restante.

El desempleo, también las afecta más a ellas.

En la Ciudad de Buenos Aires, el último informe de la Dirección General de Estadística y Censos porteña detectó que la desocupación afecta más a las mujeres que a los hombres. Mientras que el nivel general de desempleo en la Ciudad se situó en el 8% de la población activa al cierre del cuarto trimestre de 2016, éste fue de 9,3% para las mujeres, mientras que se redujo a 6,7% para los hombres.

La población económicamente activa (que tiene un empleo o que está desocupada, pero busca trabajo) en la Capital asciende a 1.715.272 personas: 890.551 son varones y 824.721 son mujeres. Los hombres desocupados sumaron 59.877, frente a 76.685 mujeres sin empleo, pero que lo buscan activamente.

La diferencia entre los cargos con "mayor jerarquía" también es notable.

Según datos relevados por la consultora global Mercer, informó el portal Infobae, en los cargos de directorio de las compañías argentinas se registró el año pasado una diferencia salarial del 11% en favor de los hombres. Si bien dicha diferencia es inferior a la detectada en ámbitos corporativos de menor responsabilidad, hay que tener en cuenta que sólo el 17% de los directivos en las cúpulas empresarias son mujeres, por lo que la discriminación en este caso pasa en gran medida por la promoción a los mayores cargos jerárquicos además de las remuneraciones.

La desigualdad en números

Según la economista Estefanía Pozzo, en un artículo publicado por Cronista Comercial, del último informe del Indec se desprenden “conclusiones categóricas” sobre la diferencia de género en el mercado laboral.

Casi el 39% de las mujeres con menos ingresos del país, todas juntas, ganan lo mismo que el 6,3% de los varones que se quedan con los ingresos más altos en la Argentina, de acuerdo con los datos que surgen del informe de distribución del ingreso del primer trimestre de 2017 que difundió recientemente el organismo público de estadísticas y censos.

Esta, sin embargo, no es la única evidencia de la brecha que existe entre varones y mujeres respecto de los ingresos.

Algunas otras que se desprenden del informe del Indec son las siguientes:

    • Del 10% de la población con menos ingresos, la mayoría son mujeres (6,8% de la población, versus el 3,2% de los varones).
    • Incluso adentro del decil con menos ingresos, las diferencias de ingresos entre varones y mujeres se mantiene: ellas ganan en promedio $1575,20 mensuales, mientras que ellos generan $1636,20 mensuales en promedio (un 3,87% más).
    • El 50% de la población con menos ingresos está integrada mayoritariamente por mujeres: representan el 29,9% de la población, mientras que los varones son el 20,1%.
    • El 50% de la población con mayores ingresos está integrada en su mayoría por varones: son el 29,7%, mientras que ellas representan el 20,3% de la población.
    • Del 10% de la población con mayores ingresos, 6,3% son varones y 3,7% son mujeres.
    • El ingreso promedio mensual de los varones que pertenecen al 10% de la población más favorecida es de $ 40.669,70, mientras que el de las mujeres que también forman parte de ese grupo asciende a $36.941,71 (un 9,25% menos).
    • La población más desfavorecida en la Argentina son mujeres -representan un 6,3% del población total-, y se queda con un 0,8% de los ingresos totales, mientras que la población más favorecida está integrada solamente por hombres -son un 6,7% de la población total- y se quedan con el 20,2%.

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