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El componente de tensión en el ámbito laboral registra matices cuya diferencia es clave para evitar padecimientos.


Su ausencia, el exceso, las condiciones en las cuales debe realizarse, su recompensa. El trabajo, y todas sus variables, incide inevitablemente en la vida de una persona. Los matices que presenta ese impacto es materia de abordaje médico y psicológico porque pueden condicionar y determinar la existencia de un individuo.

Para no hablar en términos de patología, el psicólogo francés Christophe Dejours, psiquiatra y psicoanalista, profesor del Conservatorio Nacional de Artes y Oficios y director del Laboratorio de Psicología del Trabajo en Francia, introdujo en la década de 1980 el concepto de “sufrimiento en el trabajo”. Los límites de este sufrimiento hacen la diferencia y estar alerta a su avance es lo que permite al hombre conservar cierto dominio sobre la experiencia.

48% de los trabajadores argentinos cree que su empleo actual puede afectar su salud o generarle problemas de estrés, según un relevamiento realizado por la consultora Adecco. El 42% lo atribuye al clima laboral que se vive en el trabajo.

48% de los trabajadores argentinos cree que su empleo actual puede afectar su salud o generarle problemas de estrés, según un relevamiento realizado por la consultora Adecco. El 42% lo atribuye al clima laboral que se vive en el trabajo.

Entidades supranacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la Organización Internacional del Trabajo (OIT) enumeran estándares laborales asociados con una mayor calidad de vida. Uno de ellos es la distribución equitativa o equilibrada de tiempo entre trabajo, descanso y recreación. Pero, ¿qué sucede si el aparente equilibrio es sólo una enunciación? ¿Qué pasa si una persona que organiza su vida en partes iguales –ocho horas de trabajo, ocho de descanso y ocho de recreación u ocio– en realidad está angustiada por su trabajo en su tiempo libre y hasta padece problemas de sueño por lo que atraviesa en el ámbito laboral?

Jorge Cáceres, presidente del Colegio de Psicólogos de la Provincia de Córdoba, advierte que si una persona no puede dejar de pensar en su trabajo, si no puede dejar de rumiar sobre lo que vive allí y el sufrimiento excede todas las barreras físicas y simbólicas que separan su vida laboral de la personal, debe realizar una consulta al profesional.

Causas del sufrimiento

¿Qué aspectos del trabajo están habitualmente relacionados con la tensión, el conflicto potencial y el sufrimiento?

Uno de ellos es el de las metas establecidas: cuando estas son demasiado ambiciosas en función de los recursos asignados o cuando esos recursos son asignados según nuevos criterios. Una sobreadaptación de la persona a exigencias elevadas o progresivamente crecientes, con un dinamismo que impide la planificación, puede provocar un cuadro de estrés crónico o sostenido en el tiempo, llamado también “distrés” (ver “Entre el desafío y el desgaste”), una sobrecarga de tensión que afecta al cuerpo y puede ocasionar la aparición de enfermedades y anomalías.

La convivencia obligada con personas que no necesariamente comparten estilo de vida, formas de pensamiento y de expresión y hasta valores, también es fuente de tensión. El extremo más nocivo de una mala relación es el denominado “mobbing” o “acoso laboral”, que, según explica la psicoanalista Adriana Guraieb, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina y de la Asociación Psicoanalítica Internacional, es el “hostigamiento por el que una persona sufre una violencia psicológica de manera sistemática, cotidiana, durante un tiempo extenso y en ámbito de trabajo”.

Existen concepciones culturales que han naturalizado esas situaciones y las consideran desafíos que deben atravesarse y que pueden marcar la diferencia entre quienes poseen la capacidad de superarlas –o simplemente aceptarlas–, porque “se hacen fuertes”, y la de quienes se sienten más afectados por ellas o las consideran inadmisibles. Contraponen así la mirada de la “subjetividad” a quienes buscan reglar estos patrones de comportamiento para evitar por ley que se sostengan en la vida laboral.

Para Guraieb, el abordaje terapéutico de la persona que lo ha sufrido se basa en tres componentes: reorganizar los factores laborales (por ejemplo, reducir la carga horaria o de funciones, respetar los tiempos de almuerzo y de salida; procurar modificar los factores subjetivos (no estar tan pendientes de la valoración de los otros) y mejorar los recursos personales (a través de tratamiento psicológico).

Sin embargo, compartir el ámbito laboral con otras personas, aunque es fuente de potencial conflicto, también es uno de los elementos esenciales que mejoran la experiencia laboral. “Siempre lo colectivo, trabajar en equipo, implica la posibilidad de salir de la presión; es clave fortalecer los lazos sociales”, destaca Cáceres.

Es por ello, alerta el presidente del Colegio de Psicólogos, que hay que contrarrestar los intentos de debilitar, quebrar o hasta impedir esos lazos que se desarrollan en el ámbito de trabajo.

No es el trabajo, soy yo

El horizonte de un trabajo “para toda la vida”, hoy considerado en crisis porque distintos factores promueven una mayor movilidad (algunas veces, deseada y otras, forzada), también puede generar o profundizar una sensación de malestar o sufrimiento. Porque el trabajo puede cambiar, pero también porque la persona puede registrar transformaciones. “Uno debe tratar de transformar su trabajo, sobre todo si es vocacional”, sugiere Cáceres. Además, si es la vocación la que cambia, la persona debe permitirse analizar su futuro desde otra perspectiva.

La posibilidad impuesta o no de abandonar un trabajo puede generar angustia, pero lo inverso –no pensar en dejarlo bajo ninguna circunstancia–, también. Es por ello que Cáceres opina que es importante pensar en alternativas cuando la persona considere a su situación laboral como “intolerable”, que no responde a ninguna de sus expectativas o deseos o choque con sus concepciones profesionales, éticas o morales.

Percepción de los argentinos

48% de los trabajadores argentinos cree que su empleo actual puede afectar su salud o generarle problemas de estrés, según un relevamiento realizado por la consultora Adecco. El 42% lo atribuye al equipo y al clima laboral que se vive en el trabajo.

Peligros relacionados con el estrés

Propias del puesto:

  • Tareas monótonas, aburridas y triviales.
  • Falta de variedad.
  • Tareas desagradables.
  • Tareas que producen aversión.

Volumen y ritmo de trabajo

  • Exceso o escasez de trabajo.
  • Trabajos con plazos muy estrictos.

Horario

  • Sistemas con turnos mal concebidos.
  • Horarios muy extendidos.
  • Horarios imprevisibles.

Fuente: OMS.


Fuente: www.lavoz.com.ar

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