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Tregua con Unisys: la empresa acata puntos del petitorio y se levanta la medida de fuerza

Escrito por Unión Informática el . Posteado en Anuncios, Unisys

El conflicto gremial que estaba a dos días de cumplir un mes llegó a un impasse en el que Unisys se compromete a cumplir los puntos del petitorio y a no tomar represalias contra los empleados en huelga y en contrapartida, que cese la medida gremial. Aún así, el próximo lunes habrá conciliación obligatoria en el Ministerio de Trabajo.

La huelga en Unisys tomó matices propios que la diferencian del modo en que tradicionalmente se dan. En tiempo récord desde el nombramiento de su comisión interna en marzo de este año, la efervescencia de la atribulada situación interna del personal de la empresa desembocó en continuas asambleas en donde los empleados votaron por ir a la huelga tras la pérfida actitud de la dirigencia empresarial. En instancia previa y en buena fe, los empleados organizados en la Unión Informática elevaron el petitorio unificado a Unisys reclamando una urgente solución a la crisis salarial entre otras demandas, a lo cual no hubo más que silencio de parte de la empresa.

La huelga se extendió durante varias semanas, marcando un nuevo hito respecto de la extensión de un conflicto gremial en la informática, superándose aún a las huelgas sucedidas en 2013 en Tata e IBM. El componente extraño del caso Unisys reside en la incógnita acerca de la inacción de la empresa respecto de virtual incendio que le representó tener totalmente parados sectores claves durante casi un mes, emergiendo incluso la versión sobre una posible cancelación de los servicios prestados al banco HSBC. Sobre ello, pueden barajarse numerosas especulaciones, pero en el llano emerge cuestiones vitales sobre los resultados de la huelga, que a simple vista erogan una tregua en que si bien queda como asignatura pendiente la cuestión formal del reconocimiento sindical, que a hoy día quedó en una situación abstracta (ver apartado ‘Reconocimiento sindical’), se consiguió el cumplimiento de los puntos del petitorio relativos a la problemática salarial. En la sección de nuestro sitio web dedicada a Unisys puede leerse los informes sobre la progresión del conflicto.

Entre los puntos que se logró conseguir se destaca lo siguiente:

  • Salario mínimo: $7.127 bruto.
  • 32% de incremento salarial para empleados que ya percibían esa suma.
  • Descuento por recibo de haberes del 2% correspondiente al aporte sindical.

El tenor de la huelga

Apostados bajo la recova de Paseo Colón al 500, la parada de la Unión Informática se convirtió en parte del paisaje habitual. La huelga se extendió durante casi un mes y concluyó con una sustancial mejora en los salarios.

Apostados bajo la recova de Paseo Colón al 500, la parada de la Unión Informática se convirtió en parte del paisaje habitual. La huelga se extendió durante casi un mes y concluyó con una sustancial mejora en los salarios.

Referenciándose nuevamente los diferentes matices que fue tomando la huelga a lo largo de las cuatro semanas que se extendió, diversos hechos fueron emergiendo: desde el inútil intento de parte de la gerencia de abordar a los empleados para intentar dispersarlos, a lo cual los mismos empleados recharazon de inmediato, hasta los ahora tristemente célebres episodios donde Martín Ymaz intentó tergiversar la Ley con interpretaciones a gusto y piaccere. Mientras tomaba lugar el conflicto en Unisys, también transcurría otro en Sonda, dándose por primera vez dos huelgas en simultáneo en el sector IT.

A lo que Unisys respecta, la impostura de la empresa terminó poniendo en riesgo la solidez de sus negocios y su reputación ahora sojuzgada como de pagar salarios de hambre. El términos prácticos, la huelga puso en riesgo la continuidad de proyectos millonarios como el del banco HSBC, donde según trascendió desde fuentes del propio banco, estaba completamente paralizado el soporte técnico on-site que brindaba Unisys, teniéndose un atraso de más de 1.500 incidencias a procesar. En rigor de ello, se deslizó el rumor de que ante la incapacidad de Unisys para responder al conflicto, se barajó la posibilidad de no renovar o directamente cancelar el contrato con Unisys para cedérselo a Hewlett-Packard, que actualmente tiene a cargo los sistemas de impresión.

Por otro lado, en la operaciones del help-desk, donde fue que la huelga pegó más duro, la acefalía en el sector colapsó el servicio echando las métricas por tierra, es decir, los índices SLA (service level agreement) estuvieron muy por fuera de lo acordado con los clientes, lo cual dirime en multas de parte de éstos. Una forma de ilustrar el embate en este sector de la empresa es el tiempo de respuesta ante una llamada telefónica: el tiempo promedio de respuesta pasó a ser de 27 minutos cuando normalmente es unos pocos segundos.

Sin duda alguna, el golpe asestado no tuve precedente en Unisys. El actual acuerdo mitiga en cierta forma la crisis salarial de sus empleados, pero ya tiene noción de qué es a lo que se enfrenta cuando adopta una postura intransigente.

Extorsiones de Unisys

El conflicto gremial, como cualquier otro también tuvo sus matices antisindicales de parte de Unisys. Aparte de los típicos ninguneos y la clásica negación de la existencia de un conflicto, la empresa intentó extorsionar a sus propios empleados por medio de cartas documento con chicanas y otros artilugios desconociendo derechos y garantías omnipresentes en la Constitución Nacional (art. 14bis) y en la Ley de Asociaciones Sindicales (23.551). Seguramente, para más de uno esto no es nada nuevo, de todas formas es importante reiterar lo acontecido en pos de no naturalizar un atropello tan frecuente del que Unisys no se ha privado de cometer.

Comunicado enviado por Unisys Sudamericana S.R.L. a sus empleados buscando socavar la huelga. En la misma puede leerse especulaciones con respecto a los salarios y cómo la empresa dobla a su propia conveniencia la Ley desconociendo la organización sindical de sus empleados.

Tal como puede apreciarse en el historial de publicaciones de la Unión Informática sobre el conflicto con Unisys, uno de los momentos que más indignación causa es en el que el apoderado de Unisys, Martín Ymaz, afirma que a pesar de que los empleados se han organizado en la Unión Informática, la empresa “no va a negociar con el sindicato”, e incluso prohibe la entrada de los delegados gremiales a las instalaciones de la compañía.

Martín Ymaz, apoderado de Unisys Sudamericana S.R.L. impide a los delegados gremiales acceder a las oficinas de las empresa y en una mentirosa interpretación sui generis de la Ley niega la existencia de representación gremial. Sin embargo, en tren de querer sostener su falso discurso, termina “pisándose” y contradice sus argumentos, de los que además admite la existencia de una huelga y la representación de los delegados.

En los últimos días de la huelga, el mismo personaje junto con otros gerentes intentaron “romper la huelga” a través de fútiles intentos de separar a los empleados de los delegados y vocales para intimidarlos y/o extorsionarlos. Uno de los factores a resaltar es la unidad que conservaron tanto los empleados entre sí como con la Unión Informática, haciendo caer en saco roto la mala fe de la empresa en su intento al mejor estilo “manotazo de ahogado” para perpetuar la política salarial que venía dándose hasta el momento (ver nota ‘Unisys Antisindical: impiden a los delegados gremiales ingresar a sus oficinas‘).

Presionada, Unisys pide negociar: principio de acuerdo

Conforme pasaron las semanas, el conflicto llegó a durar casi un mes, convirtiéndose en el más largo sostenido por la Unión Informática. Más allá de los intentos de Unisys por terminar con la organización gremial de sus empleados y ante la deleznable e irresponsable postura de la empresa en no asumir la gravedad de la situación, no sólo por la crisis laboral, sino por el tenor la huelga que resultó en consecuencia, se tomó en cuenta el ofrecimiento de un principio de acuerdo de parte de Unisys. Esto se debatió en asamblea con los empleados dado que se satisfizo los puntos relativos a la urgencia salarial, más allá de que algunos de ellos fue en forma parcial respecto de los objetivos pre-establecidos.

Los logros

A modo de racconto, brega recordar los puntos acordados con la empresa por la comisión interna de delegados de la Unión Informática con el respaldo legal y asesoramiento de los letrados correspondientes, en la reunión que tomó lugar el pasado 1 de julio entre las partes:

  • Consolidación del ajuste anual por inflación para todos los empleados.
  • Garantía de una base salarial mínima.
  • Continuidad laboral de los empleados que en conjunto con la Unión Informática se declararon en huelga.
  • Descuento de la cuota sindical equivalente al 2% del salario bruto.

Este principio de acuerdo representa un logro enorme para los empleados de Unisys que ven una mejora sustancial en sus ingresos, teniendo en cuenta el caso de algunos informáticos cuyo salario neto rondaba los $3.700 neto, obteniendo hoy un incremento promedio del 100%. Claro que este porcentaje es una generalización, y afecta en forma positiva a aquellos trabajadores cuyo salario rondaba esos valores, en términos generales el mínimo fue llevado a $7.127 y para aquellos que ya percibían haberes por encima de ese valor, perciben un ajuste porcentual casi similar al que exige la Unión Informática en aras de evitar el achatamiento de la pirámide salarial.

En los días posteriores a la finalización de la huelga y como corolario del extenso conflicto, desde la Secretaría de Comunicación de la Unión Informática se llevó a cabo una entrevista con la Comisión Interna de Delegados en Unisys donde se puso en común la situación haciendo un repaso desde el momento en que se presenta el petitorio a la empresa, se ratifica el mismo y ante el silencio de ésta se vota ir a la huelga; los sucesos transcurridos a lo largo de junio, y a modo de conclusión, un repaso de los logros obtenidos, lo que éstos significan para los empleados y cómo conversar la unidad entre empleados y sindicato.

El reconocimiento sindical

Sustancial mejora en los salarios: el mínimo pasó a $7.127 y el ajuste para este año será de un 32%. Contrastando contra la situación de muchos empleados, representa un incremento de alrededor del 100%, tomándose como caso este recibo donde figura un salario de $3.774. Es importante destacar que sin la presión gremial esto no hubiese sido posible bajo el criterio de Unisys, y por ende, capitalizar esta conquista en favor de los trabajadores de Unisys que dedicideron ir a la huelga en un acto de valentía y altruísmo.

Sustancial mejora en los salarios: el mínimo pasó a $7.127 y el ajuste para este año será de un 32%. Contrastando contra la situación de muchos empleados, representa un incremento de alrededor del 100%, tomándose como caso este recibo donde figura un salario de $3.774. Es importante destacar que sin la presión gremial esto no hubiese sido posible bajo el criterio de Unisys, y por ende, capitalizar esta conquista en favor de los trabajadores de Unisys que dedicideron ir a la huelga en un acto de valentía y altruísmo.

En todo momento, la dirigencia de Unisys pregonó sus intenciones de -no negociar con el sindicato- (sic) como si la libertad de elegir a cual sindicato afiliarse y que ejerza la representación de los trabajadores no fuese una potestad de ellos sino algo opcional y a gusto y piaccere de la empresa. Esta pérfida interpretación de la Ley a manos de varios ejecutivos, principalmente Martín Ymaz, quien en todo momento alardea su título de abogado pero irónicamente desconoce la Ley, deja un claroscuro que urge poner en perspectiva.

Más allá de los tecnicismos legales, es una realidad que el principio de acuerdo no tiene las mismas características que previos acuerdos con otras empresas donde además de las conquistas salariales y mejoras en las condiciones de trabajo se explicita la aceptación por parte de la empresa de la representación sindical. Reiterando el hecho de que en todo momento Unisys corrió por derecha a sus propios empleados e incluso pretendió ningunear la existencia de un conflicto gremial, la resolución (al menos temporal) del mismo se dió en una forma más o menos informal al pactarse las condiciones entre la empresa y la comisión interna, previo conocimiento de las condiciones por parte del sindicato y todos los empleados, teniendo como puntos indeclinables la cuestión salarial, la protección y continuidad laboral de todo aquel empleado que estuviera en huelga, el pago de los salarios para esas personas, y por último, la libertad de afiliación sindical.

Y es en ese último punto donde la pretensión inicial de Unisys halla un claroscuro y la empresa termina contradiciéndose a sí misma: por un lado, tanto Martín Ymaz como otros burócratas por encima de él con injerencia en el manejo de las operaciones en Latinoamérica negaban en todo momento la posibilidad tanto de dar cabida al conflicto actual (como si éste no existiese) y tampoco la chance de negociación alguna. Finalmente, de una forma u otro terminó habiendo negociación pero también un reconocimiento “por lo bajo” del sindicato al habilitarse el descuento de la cuota sindical por recibo de haberes y la libre afiliación sindical (punto 3, art. ‘d’ del comunicado de Unisys). Es evidente que desde la limitada visión de la gerencia en Argentina la posibilidad de una huelga tan extendida era casi nula, y terminaron topándose con un escollo que no era imaginado. A las claras, todo intento por apartar a los empleados de la organización sindical tiene como único fin evitar la sindicalización del personal de la empresa. La mala noticia para Unisys es que sus propios empleados ya están organizados en la Unión Informática y quieran o no, con el matíz que a la empresa le parezca, hubo tanto negociación como un importante avance en materia salarial y de organización gremial en los que la empresa tuvo que dar el brazo a torcer.

Pasos a seguir

Haciendo un parte de lo acontecido durante el último mes, es evidente que fue la huelga de mayor rigor en la historia de Unión Informática. Si bien no hubo determinadas características como en otros conflictos, ya sea un acampe o el hecho de tener que lidiar con un desalojo autorizado en forma express por un juez “comprado” por la empresa, el sólo hecho de tener que mantener la medida durante casi un mes no es un detalle menor, comenzando por pensarlo poniéndose en los zapatos de los empleados que tuvieron la valentía de conservar una postura firme so pena de arriesgar su fuente de trabajo. El principio de acuerdo es sin duda alguna un avance enorme para los empleados de Unisys, incluso para aquellos que por temor, presiones o lamentablemente por inexplicable condescendencia con la empresa, no fueron a la huelga. Como se menciona líneas más arriba, hubo casos donde la recomposición salarial fue del 100% en promedio, y otros experimentaron un ajuste que totalizará un 32%. ¿Es todo? No. ¿Se avanzó? Sin duda alguna. Y tanto para la empresa como para los más excépticos, esto es sólo el comienzo. A los fines prácticos y por una cuestión de simple lógica y coherencia, lo más conveniente incluso para Unisys hubiese sido sentarse a negociar desde el primer día, pero ya es noticia de ayer el hecho de que las empresas optan en la mayoría de los casos por el camino equivocado para finalmente terminar lamentando su propia estupidez. De nuevo: el principio de acuerdo es un avance, y es sólo el principio de un camino que conllevará a mayores mejoras. El requisito si ne qua non para ello es la participación y compromiso de los empleados como vino dándose hasta ahora.

Para tener en cuenta y difundir

Unión Informática

Lo pactado incluye cláusulas donde la empresa se compromete a conservar la continuidad laboral de los empleados en huelga e incluso, según lo conversado con las autoridades de la empresa, verbalmente se han comprometido a no tomar represalias por el accionar gremial.

Es sabido que las mentiras y la hipocresía es omnipresente en este tipo de situación y la experiencia marca que por lo general, inmediatamente tras un conflicto de esta naturaleza la empresa suele no tomar medidas de ningún tipo, a excepción de empresas groseramente antisindicales como el caso de Sonda. Sin embargo, una vez que la situación “se enfría”, puede darse el caso de maniobras, cambios de condiciones laborales y otros hechos de mala fe para desarticular la organización gremial de los trabajadores. Es por ello que resulta imperativo reforzar la cohesión entre los empleados y los delegados gremiales, informándoles a estos de cualquier cambio en las condiciones de trabajo, extorsiones y hechos de mala fe de parte de la empresa.

Nuevamente, sin duda alguna el principio de acuerdo cerrado la última semana con la empresa es un importante avance que en el llano representa una mejora en el salario informático en Unisys. Es necesario reiterar que póngase el rótulo que Unisys quiera ponerle a la situación, la determinación de la medida la obligó a deponer su actitud y sentarse a negociar, lo cual también es necesario hacer vox populi, dado que quizás no sea algo que pueda verse a simple vista para muchos. Resta varias mejoras a implementar, pero es el comienzo, y de la mano del refuerzo de la participación y la cohesión gremial puertas adentro en la empresa, será cuestión de tiempo para obtener lo que es aún cuenta pendiente. Es, sin duda alguna, todo un logro de los empleados de Unisys.

Quienes deseen ponerse en contacto con la comisión interna de delegados de la Unión Informática en Unisys pueden hacerlo a través de unisys@unioninformatica.com.ar

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