#8M, sobre las desigualdades en el sector de la informática

    Durante marzo, en conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, desde la Unión Informática decidimos realizar una campaña de visibilización de problemáticas laborales que hoy enfrentan las mujeres en nuestra actividad. Se trata de una serie de artículos y publicaciones respecto de los temas pendientes y problemas concretos de la mujer en ambientes laborales, con la mira puesta en el gremio informático.

    Este debate, que ha ido creciendo y ampliado en los últimos años, se encuentra acompañado además por accionar de varias comunidades del sector informático que impulsan la discusión, para evitar las desigualdades, para que todos tomemos responsabilidad social de respeto y equidad. En este sentido es destacado el trabajo que han realizado las comunidades de mujeres autoorganizadas generando eventos, conferencias y encuentros, así como publicando informes respecto a estas problemáticas en el sector.

    Es sabido que muchas de las problemáticas que enunciaremos en el recorrido de esta serie de artículos son reclamos en presente que compartimos todos como trabajadores y trabajadoras, como profesionales de informática. Sin embargo, existe una profunda desigualdad de género, de múltiples formas y dimensiones, en los ámbitos laborales.

    #8M, sobre las desigualdades en el sector de la informática

    Según datos oficiales publicados en el informe de la Subsecretaría de Programación Técnica y Estudios Laborales (SSPTyEL) de la Secretaría de Trabajo de la Nación, en Argentina, la participación de las mujeres en el mundo laboral alcanzó un promedio de 48,8% en el tercer trimestre 2017. Si bien en las estadísticas macro del mercado se acercan al «50 y 50», la lista de pendientes y postergaciones se prolonga por fuera de las mediciones.

    Los problemas empiezan al inicio de la carrera laboral: las asimetrías se encuentran ya en las posibilidades de acceso al mercado de empleo, fuertemente condicionado por la relación de diversos aspectos que afectan a todas las actividades. A continuación enumeramos a modo de ejemplo, tres de los más conocidos.

    • Trabajo doméstico. Mayormente ejercido por mujeres invisibilizadas, con jornadas extensas y aún no remuneradas. Según el informes del exministerio de Trabajo, en base a datos de la Encuesta Sobre Trabajo No Remunerado y Uso del Tiempo de INDEC, en el tercer trimestre de 2013, la tasa de participación de mujeres es de un 88,9% contra un 57,9% de los hombres, siendo esto en horas una diferencia entre 6,5 hs contra 3,4 hs.
    • Discriminaciones por maternidad. La máxima participación de mujeres en el mercado laboral se da en el periodo previo a la reproducción familiar (20-45 años) según el informe antes mencionado, con posterior descenso, indistintamente de los deseos de las mujeres. Así mismo, las tasas de participación se achican si son jefas de hogar.
    • Cultura machista. Existe aún gran parte de la sociedad que considera que determinadas profesiones son orientadas a un sexo, que simplemente por ser de determinada forma, eso puede repercutir en sus elecciones, en su profesionalismo o trabajo. También genera desigualdades respecto al acceso de los beneficios en las empresas. Por citar casos reales, se puede mencionar empresas que no otorgan cobertura de obra social a cónyuges del mismo sexo.

    Han llegado a la Unión Informática múltiples casos de afiliadas que, durante entrevistas laborales, empresas y consultoras han priorizado a los hombres por sobre las mujeres para cubrir determinados roles; donde las evaluaciones de seguimiento han valorado con sorpresa su «capacidad laboral» por ser mujeres; desigualdades de acceso a cargos de liderazgo o cuestionamientos de cómo accedieron a los mismos. Tristemente, nos damos cuenta también que en la actividad hay profesionales que no se encuentran en el mercado laboral informático siendo este un rubro en expansión y con muchas posibilidades de empleo y crecimiento para quienes tengan interés, pasión o aún, necesidad.

    Para todas las personas que hayan pasado por esta situación, recordamos lo que indica la legislación vigente en nuestro país. La Ley de Contrato de Trabajo (LCT 20.744) establece en su articulo 17: «Prohibición de hacer discriminaciones. Por esta ley se prohíbe cualquier tipo de discriminación entre los trabajadores por motivo de sexo, raza, nacionalidad, religiosos, políticos, gremiales o de edad».

    Así mismo, en el articulo 81, se refuerza la igualdad de trato. «El empleador debe dispensar a todos los trabajadores igual trato en identidad de situaciones. Se considerará que existe trato desigual cuando se produzcan discriminaciones arbitrarias fundadas en razones de sexo, religión o raza …»

    Y para finalizar, recordamos que es la Constitución Nacional en su artículo 16, quien nos declara iguales ante la ley, y admisibles en los empleos sin otra condición que la idoneidad. En el mismo sentido antidiscriminatorio coinciden los acuerdos internacionales suscritos por la Argentina ante la OIT.

    Desde la experiencia de representación y reconocimiento de la situación de trabajo de nuestros afiliados y afiliadas en la actividad informática, es nuestra responsabilidad y rol como sindicato visibilizar estos casos. Casos que van desde la discriminación, la violencia, el acoso, la desigualdad y muchos más ejemplos que atraviesan la actividad laboral y la convivencia.

    En particular queremos promover la participación para representar cada vez mejor y realizando un acompañamiento de estas denuncias y situaciones, para que nunca más una trabajadora o trabajador se encuentre de forma aislada ante las empresas quienes desvalorizan sus justos reclamos.

    La Unión Informática busca representar todas las voces y mejorar constantemente las condiciones laborales y aumentar las oportunidades para las mujeres para poder realmente construir un gremio de profesionales y, aún más, una sociedad más justa y equitativa con sus integrantes.

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