Argentina ratifica adhesión al Convenio de OIT contra el acoso laboral

La República Argentina ratificó su adhesión al Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo concebido para combatir las problemáticas del acoso en los ambientes de trabajo. Fundamentos, argumentos y el proyecto de ley para su implementación.

El Poder Ejecutivo envió al Parlamento un proyecto de ley para la ratificación del Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) contra la violencia y el acoso laboral. El envío del proyecto fue anunciado por el Presidente Alberto Fernández en el discurso de apertura de sesiones ordinarias ante ambas cámaras del Congreso el domingo 1ro de marzo, y fue uno de los puntos de la agenda de género y trabajo del nuevo gobierno.

En la actualidad la República Argentina adhiere y aplica unos 17 Convenios de OIT sobre distintas temáticas vinculadas al mundo del trabajo, que sirven como guías y recomendaciones para establecer políticas públicas de abordaje. Enfermedades profesionales, seguridad e higiene, prevención de accidentes laborales, seguridad y medio ambiente en establecimientos, libertad sindical y más temas son abordados en los Convenios. Estos convenios, instrumentados en el país por medio de leyes locales, funcionan como legislación supranacional, reconocidos en nuestra Constitución Nacional. El Convenio 109 de la OIT es de suma relevancia internacional como en nuestro país debido a que por primera vez se ha establecido en un instrumento internacional el derecho a uná mbito laboral libre de violencia y acoso.

En agosto de 2019, en su sesión anual en Ginebra, Suiza, la OIT sancionó la aprobación del Convenio 190, titulado «Sobre la eliminación de la violencia y el acoso en el mundo del trabajo».

El Convenio 190 en la Argentina y su impacto en el ámbito laboral

Según informó el portal Página/12, el Convenio «contempla la extensión de lo que es lugar de trabajo, por ejemplo, los mensajes de WhatsApp, lo que puede suceder en la calle entre trabajadores y sus superiores jerárquicos, o en un evento social vinculado al trabajo». Además, establece como regla en los procesos de reclamo, la inversión de la carga de la prueba, si procede, según el caso. También se reconoce el impacto en el ámbito laboral de la violencia doméstica, es decir, aquella que sufre la trabajadora en su hogar; en ese sentido, considera que el empleador tiene la responsabilidad de tomar en cuenta esa situación.

La abogada Cynthia Benzion de la Asociación de Abogadas y Abogados Laboralistas en una entrevista con Página/12 explicó que “Sabemos que las situaciones de violencia y acoso laboral suelen ocurrir a puertas cerradas, sin testigos y es muy difícil para la víctima probar lo ocurrido. Este principio, que debe conjugarse con el derecho de defensa y el principio de inocencia, está expresado de forma novedosa y con clara perspectiva de género. Es decir, que basta con que la víctima aporte indicios de que sucedió lo que denuncia para que sea el denunciado quien deba probar lo contrario”.

Para el caso, las definiciones de categorías como violencia y acoso varían según el país, la OIT definió esos conceptos de una forma más general. En el texto dice: “un conjunto de comportamientos y acciones inaceptables [que] tengan por objeto provocar, ocasionen o sean susceptibles de ocasionar, daños físicos, psicológicos, sexuales o económicos”. De ese modo, se abarcan el abuso físico o verbal, la intimidación y el hostigamiento, el acoso sexual, las amenazas y el acecho, sin perjuicio de otros actos. La norma contempla que el trabajo no siempre se realiza en un lugar físico específico y, por lo tanto, sus disposiciones abarcan las comunicaciones profesionales, en particular las que tienen lugar mediante tecnologías de la información y la comunicación.

Como se mencionaba anteriormente, los Convenios de OIT son un instrumento internacional de derecho, en este caso, a un mundo del trabajo libre de violencia y acoso. Una vez que son ratificados por el Congreso estos convenios adquieren la misma jerarquía de los tratados internacionales y deben ser cumplidos por el Estado, como cualquier otro acuerdo internacional suscrito. De esta forma, el país debe adecuar su legislación al contenido del convenio y la prevención y el abordaje de la violencia y el acoso laboral. Inclusive sirve como guía para mejorar los Convenios Colectivos de Trabajo.

De aprobarse el proyecto de ley que se enviará al Congreso, la Argentina sería el primer país de la región en implementar este tipo de políticas laborales contra el acoso en ambientes laborales. De su efectiva implementación y la concreción de las mejoras que en el cuerpo de la norma se proponen, dependerá de las organizaciones gremiales y la participación activa de empleados y trabajadores de cada empresa y ámbito.

Tags:

Abrir chat
¡Hola! ¿Como estás? Hacenos tu consulta para afiliarte, salarios, y beneficios por Whatsapp de lunes a viernes de 9 a 18!