El “body count” del empleo en Argentina

    Una vez más iProfesional nos sorprende con su falta de sensibilidad para abarcar ciertos temas complicados y complejos. Ahora, con el desempleo en la Argentina.

    En una nota del mes de abril de este año, titulada Los «despidos hormiga» se multiplican y el Estado es «la gran agencia de empleo», el sitio hace un informe basado fundamentalmente en comentarios off the record de empresarios, sobre la disminución de los puestos de trabajo, y estos darían cuenta del estancamiento de la economía en distintas ramas de la producción. Justifican tibiamente sus fuentes para el análisis: Lo cierto es que en varias actividades los planteles se reducen, hay más suspensiones y la conflictividad golpea la puerta de muchos sectores.’. Todos sabemos que las fuentes fehacientes son el sustento sólido de cualquier informe o artículo que se quiera jactar de serio o académico. Basarse en rumores o en comentarios off the record da cuenta, a las claras, de cierta irresponsabilidad por parte de la redacción del sitio.

    La industria como generadora de empleo creció fuertemente en nuestro país desde 2002. Fue y sigue siendo una fuente generadora de puestos de trabajo.
    La industria como generadora de empleo creció fuertemente en nuestro país desde 2002. Fue y sigue siendo una fuente generadora de puestos de trabajo.

    Ante los cuellos de botella de la economía argentina, en que el presente modelo desarrollista con inclusión social encuentra sus límites, el sitio de noticias empresarias pretende responsabilizar directamente al Estado y los sindicatos –sus eternos rivales– sobre la actual situación económica. Y acaso, desligar la responsabilidad empresaria, que bajo esta perspectiva, son sólo víctimas.

    ‘Las compañías hablan de una «menor rentabilidad» y los gremios señalan que hay «algunos problemas» con el empleo’, afirma el artículo en cuestión. ‘ […] el año arrancó con la reducción de las horas extra, suspensiones, despidos «hormiga» y, como consecuencia, brotes de conflictividad.’ Y en la misma sintonía, se deja oír la voz de la Unión Industrial Argentina (UIA): ‘primero se redujeron las horas extra, luego se adelantaron vacaciones y finalmente ocurrieron algunas suspensiones […] La lógica fue intentar no despedir trabajadores, sino mantenerlos, dado que en un período de baja de actividad no pronunciada se prefiere tomar con precaución determinadas medidas antes de llegar a la reducción de la planta’.

    iProfesional pondera la pérdida de puestos de trabajo como vía para salvar a las empresas que, debido a “malas políticas del gobierno”, pierden competitividad. Lejos de explicar causas profundas de los desajustes en la economía local, en los que también tiene parte de responsabilidad el sector empresario, sea por especular con los precios, sea por falta de inversión, sea por no apostar a la producción. Interesante notar que muestran siempre como la salida el despido o la suspensión, y nunca un trabajo en conjunto de sindicatos y empresas para pedir una determinada política que favorezca la empleabilidad del sector. Esto marca a las claras que buscan imponer el miedo por «cohesión estructural», lo que sería esa idea de «portarse bien» en el trabajo y no insistir con la «mala práctica» de los reclamos gremiales.

    Una voz autorizada

    Cristiano Rattazzi. Empresario ítalo-argentino máxima autoridad de Fiat en la Argentina.
    Cristiano Rattazzi. Empresario ítalo-argentino máxima autoridad de Fiat en la Argentina.

    Cristiano Rattazzi, empresario ítalo-argentino y presidente de Fiat Argentina, tiene una postura al respecto de los problemas económicos del país. Aparte de buscar excusas a su falta de competitividad de las empresas locales en cuestiones como ser que los trabajadores argentinos son 30% más caros que los brasileros –más caros en cuanto salarios–. Respecto de problemas como la inflación, Rattazzi utilizó una metáfora particular: La inflación es como la droga: al principio tenés una sensación de euforia, que te llevás por delante el mundo […] El problema es que después necesitás siempre más droga’.

    Traduciendo la metáfora poco feliz de Rattazzi nos quedaría lo siguiente: cuando empieza a despegar el consumo, a fomentarse la demanda a partir de políticas del Estado, el sector empresario se ve muy beneficiado. Siendo que es el mismo Estado, del que hoy se queja el empresariado, es el que cuida sus negocios.

    Fue el mismo Estado, y el mismo modelo el que optó por medidas que pretendían apuntalar el desarrollo industrial y del mercado interno. Medidas como la devaluación de la moneda (en 2002) y reapertura de partitarias (en 2004) apuntalaron el crecimiento de los Rattazzi y la UIA, junto con las cámaras de la construcción, alimentos, software, automotrices y autopartistas (que hoy recurren a reducir sus plantas de personal), al establecer una política firme de protección de la producción local y fortalecimiento del mercado interno. Que es el mercado interno, ni más ni menos el lugar donde estos empresarios producen y comercializan sus productos, que no pueden competir con los importados, ni competir en los mercados externos.

    El problema del Estado

    El empresariado local también necesita del Estado. La protección de la producción local ante importaciones contra las que no podrían competir, asegurar energía, crédito y beneficios varios, son políticas de Estado que benefician al sector privado.
    El empresariado local también necesita del Estado. La protección de la producción local ante importaciones contra las que no podrían competir, asegurar energía, crédito y beneficios varios, son políticas de Estado que benefician al sector privado.

    El aumento del desempleo y el ajuste económico sobre quienes trabajan, sumado a las declaraciones de los empresarios de reducción de presonal porque no les dan los números, siendo que en los diarios de todos los días, se ven records de ventas de autos, records en el turismo o en el consumo general.

    El Estado, no obstante, aparece ante los redactores de iProfesional, no sólo como el causante de los males del desempleo y como responsable de la falta de rentabilidad y competitividad de las empresas, sino “agencia de empleo”. ‘No obstante, la caída en el sector privado fue compensada por la suba en el empleo público. Entre el cuarto trimestre de 2011 y el mismo período del 2012, el Estado creó más de 63.000 nuevas fuentes de trabajo y la mayor parte de ese aumento correspondió al sector público provincial., sentenció el sitio. Y esto es en parte cierto, si consideramos que el Estado, además de sus dependencias públicas (nacionales, provinciales y municipales), planes sociales (que es cierto, son trabajos no registrados), y las empresas recientemente estatizadas (YPF, ANSES, Aerolíneas Argentintas, Ferrocarriles). No obstante, todo esto no quita responsabilidad al sector privado.

    Curioso es que la redacción de iProfesional no hace mención a los numerosos subsidios y beneficios (directos o indirectos) que el Estado entrega al sector privado. Desde leyes de promoción – como el caso de la Ley del Software -, subsidios, excenciones impositivas hasta los profesionales y técnicos que la Universidad pública forma sin aranceles (financiadas por el Estado) y pone a libre disponibilidad del mercado laboral.

    El «body count» en iProfesional

    ¿A quién le venderá sus autos Rattazzi si aumenta el desempleo y trabajo en negro?
    ¿A quién le venderá sus autos Rattazzi si aumenta el desempleo y trabajo en negro?

    El goteo de personal o los despidos hormiga de los que habla el sitio, son despidos directos o indirectos de personal. Si sumamos el total de despedidos y cesanteados que menciona al pasar el artículo, nos da la suma de 67.449 trabajadores que se han quedado en la calle hasta abril de 2013.

    ¿Y el trabajo en negro y precarizado? El trabajo no registrado se encuentra hoy en nuestro país entre el 30 y 35% de la masa asalariada. Y este tipo de trabajo no registrado significa para el trabajador la absoluta inseguridad de no sólo no contar con los beneficios del trabajo en blanco –convenio de trabajo, obra social, aportes jubilatorios, sindicato que los represente, etc.–, sino que tampoco sabe si trabajará al día o mes siguiente. El trabajo en negro, del que también usufructan los empresarios ¿por qué no entra en el recuento del sitio? ¿ni siquiera es tenido en cuenta?

    Las pérdidas de puestos de trabjo en el sector IT son bien conocidas en nuestro gremio. Por suerte, el trabajo de investigar y estudiar es tenido en cuenta por iProfesional: ‘En la actividad informática, el gremio de la Unión Informática denunció el despido de 20 empleados en la multinacional líder en computadoras e impresoras HP, al eliminar la modalidad de teletrabajo para el sector de Lead Operations. IBM despidió a 200 empleados en septiembre y ahora tiene previsto recortar 1.000 empleos más, según el sindicato. Y la empresa de videojuegos sociales Vostu, apuntalada en Brasil pero también con presencia en Buenos Aires, adoptó una política similar: cesanteó a 100 empleados desde que comenzó el año, lo que representa más del 50% de su nómina en el país.’ No obstante, las problemáticas de fondo siguen sin ser expuestas por el sitio.

    Buscar la vuelta de tuerca

    El empresariado local olvida lo importante que es pagar buenos salarios a sus empleados. Por ejemplo, Cristiano Rattazzi es titular de una fábrica de autos. Si los obreros que trabajan en ésta –y todos los obreros argentinos– se vuelven ‘más competitivos’, para hacerlo sencillo, cobran un menor sueldo, van a destinar un mayor porcentaje de sus ingresos al consumo de subsistencia (comprar alimentos y cosas básicas para el día a día), ergo, van a tener menos dinero para comprar, entre otras cosas, autos. Entonces, ¿a quién le va a vender sus autos don Rattazzi? ¿a quién le van a vender una casa los empresarios de la construcción? ¿cuál destino turístico del país va a explotar este verano?. Y mirándolo del otro lado, ¿van a bajar los precios de los autos, de las casas?

    Una economía nacional equilibrada con pleno empleo, producción y un mercado interno fuerte es beneficioso para ambos bandos. Por un lado, los trabajadores se aseguran trabajos con buenos salarios que les aseguran, a su vez, una vivienda y un buen vivir. Del otro lado, el empresariado se asegura un mercado interno vigoroso en que vender los bienes y servicios que produce.

    Este tipo de modelos –si bien explicados muy escuetamente– han existido y funcionado. Lo fundamental es lograr que se deje de lado la extrema usura y entender que es fundamental, que tiene que haber equidad en la distribución de la riqueza. Sin empleados con buenos salarios y satisfechos en sus necesidades básicas del día a día no hay ventas masivas de autos o destinos turísticos invadidos por turistas.

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