El empleo precario afecta a uno de cada tres empleados en la Argentina. ¿A quién se reclama cuando son tres las empresas que obtienen ganancias de un solo trabajador? La compleja situación de los informáticos en Ternium Siderar, son subcontratados por una consultora con la que la siderúrgica terceriza servicios.

    En el variopinto universo del trabajo precario en la Argentina siempre se puede estar peor.

    Hay monotributistas cuya facturación se explica a través de una sola empresa, constituyendo una relación de dependencia encubierta y fraudulenta.

    Hay empleados “en negro”, realizando cualquier tipo de tarea: desde producción de bienes, atención en comercios o trabajos en la construcción. También servicios domésticos, oficios y “changas”

    En la administración pública o el trabajo rural también hay contratados temporarios y trabajo estacional.

    En la actividad informática impera el BPO: “bussiness process outsourcing” (tercerización de procesos del negocio). Un anglicismo siempre queda mejor para referirse a aquellos procesos en que las grandes empresas no quieren entrar en “gastos”, y lo tercerizan en otras.

    Lo cierto es que en la Argentina uno de cada tres empleados padece de alguna de estas relaciones laborales irregulares.

    Lo de los informáticos en Ternium-Siderar es particular. Originalmente, la siderúrgica más grande del país había contratado los servicios de Hewlett-Packard para el outsourcing de servicios informáticos: seguridad, monitoreo, sistemas, técnicos.

    Son empleados de CIDER SA pero trabajan para DXC Technology, una subsidiaria de Hewlett Packard (hoy HPE) que presta servicios IT en la planta siderúrgica de Ternium-Siderar. La contradicción entre condiciones de trabajo precarizadas y funciones de importancia estratégica para el funcionamiento de una de las principales fábricas de acero del país.

    La organización gremial de los empleados que cumplen funciones en la siderúrgica de San Nicolás comenzó en 2016. En aquel entonces, la relación contractual era Ternium-Siderar con Hewlett-Packard, quien a su vez subcontrataba a la consultora CIDER SA para proveer de “recursos humanos” (léase empleados) a la siderúrgica. Visto desde “el otro lado”, los empleados trabajaban con indumentaria de HP, recibían instrucciones según las necesidades de Ternium, pero en sus recibos de sueldo el empleador era CIDER SA.

    Con la división de la vieja Hewlett-Packard los negocios y clientes de la compañía en el país también se dividieron entre subsidiarias. Ahora la “parte” de HP que quedó en Ternium Siderar se llama DXC Technology. ¿Les suena familiar? Es una de las que firmó el acuerdo con Armando Cavalieri y el Sindicato de Comercio para encuadrar a empleados informáticos en un convenio mercantil … de 1975.

    Ternium, DXC (¿HP?) y CIDER SA.

    Son entre quince y veinte los trabajadores informáticos y técnicos en esta condición. En los papeles, empleados de CIDER SA; para Ternium-Siderar, “recursos” de DXC Technology.

    Los empleados se encuentran divididos en tres equipos. Operaciones, Técnicos on-site y Soporte Nivel 2.

    Los primeros, en la Sala de Operaciones, se ocupan de monitorear la información que circula por toda la empresa. Tener en cuenta que el complejo siderúrgico de San Nicolás es uno de los complejos industriales más grandes del país, donde se producen chapas de acero plano para la industria -automotriz, línea blanca, otros-. Cuenta con un datacenter propio con información sobre procesos, facturación, ventas, compras, personal, investigaciones, cuentas bancarias, información financiera. Los empleados informáticos se dedican a la tarea de monitorear el flujo de información en la empresa y detectar alarmas ante posibles fallos. Un servicio que funciona 24×7 con cinco empleados.

    Los técnicos on-site son el segundo equipo. Estos son menos de una decena de empleados, que se ocupan del mantenimiento, reparación e inventario de equipos y oficinas y el datacenter. Por último, los empleados de Soporte Nivel 2, brindan soporte de Windows, DBA Oracle y aplicaciones.

    Un problema común que atraviesa a todos por igual, además de la doble tercerización, está en la liquidación de haberes. En los recibos de CIDER SA no rige el Convenio de Trabajo de la Unión Informática que contempla categorías y escalas salariales según los roles de los empleados, con lo cual, la política salarial queda librada a la voluntad de la empresa.

    “CIDER dibuja los sueldos como le parece”, comentaron empleados consultados por el equipo de Comunicación de la Unión Informática. Todavía se encuentran básicos “sin categoría” de $ 8.000 o $ 9.000 con una importante cantidad de adicionales que hacen a salarios más altos. Ítems también dibujados como “capacitaciones” u otros como “adicional empresa”, “adicional operaciones”. Esto se traduce en que -al no ser estos ítems ni fijos ni remunerativos- han habido empleados con una variación en el sueldo entre mil y cuatro mil pesos entre un mes y el siguiente, debido a los “adicionales” de CIDER.

    La falta de reglas claras hace que los “adicionales” tengan un caracter extorsivo de la empresa de los empleados. De esta manera, sin categorías ni niveles fijados por Convenio, el pago o no de un adicional al salario básico queda librado a la “buena voluntad” del empleador, y de esto depende una parte importante del sueldo del empleado.

    El imponente complejo industrial que controla el Grupo Techint de la familia Rocca en San Nicolás. La empresa Ternium Siderar (parte del mismo grupo) se dedica a la producción de láminas de acero plano de uso industrial. Es en esta industria donde los empleados doblemente tercerizados de DXC Technology/CIDER SA se desempeñan en funciones altamente sensibles para el funcionamiento del complejo fabril que abarcan operaciones, soporte on site y soporte nivel 2.

    La línea de mando es la siguiente: Ternium contrata servicios IT a DXC, ésta subcontrata a CIDER SA para que aporte el personal. El mismo esquema anterior, pero sólo que en vez de DXC Technology, estaba Hewlett Packard, quien sigue prestando servicios en Ternium ahora como “HPE” dando soporte a equipos y hardware “crítico”. DXC es un desprendimiento de Hewlett Packard, dentro de todas las divisiones que tuvo HP: muchos de exgerentes de HP pasaron a DXC, y ésta conserva muchos de los negocios.

    Tal línea de mando hace a las empresas responsables solidarias ante los trabajadores, no obstante ¿a quién reclaman los empleados? Tal como sucede hoy día, las tres firmas ‘se pasan la pelota’ con las responsabilidades.

    CONTINÚA EN PRÓXIMAS ENTREGAS

    La situación en Hewlett-Packard (HPE) y sus subsidiarias DXC Technology y CIDER SA dista de ser la ideal.

    Las empresas aún no implementan el Convenio de Trabajo de la Unión Informática. Y para emperorar la de por si precaria situación de muchos de sus empleados -como lo descrito más arriba-, HPE y DXC firmaron el “convenio de trabajo express” hecho a medida de las empresas por el gremio mercantil FAECyS.

    En próximas publicaciones, se seguirá publicando sobre la situación en las empresas, narrando la situación de empleados en todo el país.

    Si sos empleado de HPE, DXC Technology o CIDER SA (¿o de las tres?) en cualquier lugar del país no dudes en ponerte en contacto con la Unión Informática, escribiendo a atencion@unioninformatica.org

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