La Unión Informática es la organización gremial que organiza, agrupa y representa a los trabajadores de la actividad informática en empresas privadas en la Argentina. El siguiente aporte busca abordar el panorama de la industria desde nuestra historia, contexto e información que manejamos. Consideramos es fundamental ejercer un rol de representación que considere las particularidades del sector desde una perspectiva critica.

    Por medio de un pedido de representantes argentinos ante la Organización Internacional del Trabajo en abril de 2019, la Comisión Directiva de Unión Informática presentó un informe sobre la situación del trabajo y empleo en el gremio SSI, con una aproximacion desde la perspectiva gremial.

    Un panorama general del empleo informático en la Argentina.

    La informática en argentina trata de una actividad creciente, diversa y compleja.

    Fundamentalmente porque los roles y puestos que se desprenden de ella tienen particularidades que deben ser abordadas por actores que comprendan su totalidad. El sector se reparte particularmente entre la producción —software, web, aplicaciones, videojuegos, hardware—; empresas de infraestructura —hosting, servidores, data center—, servicios asociados —como son los de gestión, diseño, seguridad informatica, perfiles de análisis— y el fuerte donde se centra el grueso de las empresas, la tercerización de servicios —SBC, soporte IT, mesa de ayuda, servicio técnico— para empresas de cualquier tipo, como ser bancos, fábricas, supermercados, aerolíneas, empresas de servicios, comunicaciones.

    Según nuestras estimaciones, calculamos que en la Argentina somos aproximadamente entre 100.000 y 150.000 empleados informáticos. Este número se basa en análisis de diversas fuentes que consultamos, contrarestamos y abordaremos más adelante.

    Los empleados informáticos son personal calificado en el oficio. Su formación para el trabajo va desde una calificación media para tareas de menor complejidad hasta una formación profesional y académica que incluye técnicos, licenciados e ingenieros egresados de universidades. En este sentido, la formación aborda un conjunto de técnicas que son habilidades relativas a la utilización de tecnología y que adquieren mediante educación formal y educación no formal.

    La formación en la profesión y oficios que se da a través de la educación formal -escuelas técnicas, terciarios, centros de formación profesional y universidades-; institutos y centros de formación privados donde se brindan cursos específicos y cuya duración puede variar entre un cuatrimestre o dos años.

    En el aspecto de la educación informal comprendemos que las personas del sector se encuentran constantemente en un uso de sus capacidades de investigación, adquisición de conocimientos, habilidades y resolución de problemas que son característicos del sector. El capital cognitivo y resolutivo que se consideran en cualquier perfil del área informática son cruciales para trabajar en la industria. Así también se contempla que la mayoría de los perfiles de los trabajadores y trabajadoras informáticas exige un dominio de idiomas -al menos dos, pero en algunos casos hasta tres- y -según caso- de varios lenguajes de programación, así como el uso de variadas herramientas de gestión son muy habituales.

    2018, recomposiciones salariales y la economía

    Un problema de números

    Para un análisis a cabalidad del trabajo y las diversas tareas que comprenden las actividades alrededor de la industria de software y servicios de la información (SSI) es fundamental partir de datos sólidos. Aquí la primera dificultad: no los hay.

    Las estadísticas e informes tanto de la Secretaría de Trabajo de la Nación (Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial, OEDE) y sus pares de Ciudad de Buenos Aires y Provincia de Buenos Aires (PBA), Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDeC), el observatorio de la Cámara de Empresas de Software y Servicios de la Información (CESSI, OPSSI) u otras consultoras privadas, no presentan datos específicos de empleo en la actividad. En los informes sobre empleo discriminados “por gremio” -particularmente los realizados por organismos públicos o consultoras privadas- no se incluye a la informática como un rubro per se.

    Respecto los números que genera la CESSI a través del Observatorio Permanente de la Industria del Software y Servicios de la Información (OPSSI). No obstante, los datos no se publican con la frecuencia necesaria, y aún la muestra sobre la que se fundan las estadísticas e informes de la cámara es considerablemente reducida. Él último informe presentado fue publicado en abril de 20181, con información de 2017. Sólo 153 empresas que llegan a los 13.764 empleados. El mismo informe aclara que dicha muestra no es estrictamente representativa -las microempresas están sub representadas-, pero que su composición se aproxima a la del universo del sector en general.

    Y proyectan los siguientes datos:

    • Localización de las empresas: el 61% en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), 12% en Santa Fe, 11% en Córdoba, 5% en PBA (excluyendo GBA), 4% en Cuyo, 4% en el NOA, 2% en Patagonia y 1% en el NEA.
    • El 17% de las empresas está en el rango de 1 a 10 trabajadores (microempresas), 49% de 11 a 50 trabajadores (pequeñas empresas), un 23% de 51 a 200 trabajadores (medianas empresas) y un 11% posee más de 200 trabajadores (grandes empresas).
    • Un 54% de las empresas manifestó que realizó ventas al exterior durante 2017.
    • Un 58% de las empresas percibió beneficios contemplados dentro del Régimen de Promoción del Software (Ley 26.692).
    • Desde la sanción de la Ley 25.922 de Promoción de la Industria del Software en 2004, el empleo y las empresas, se multiplicaron de forma exponencial, registrando un crecimiento interanual en todos los períodos de 5% promedio. Ninguna otra actividad económica productiva (descontando commodities y especulación financiera) registró semejante tasa de crecimiento desde la promulgación de la ley hasta la fecha.
    • La informática argentina exportó en 2018 US$ 1,7 mil millones, compitiendo de cerca con grandes complejos industrial-exportadores como el metalmecánico, automotriz y autopartista (US$ 1,4 mil millones), industria del plástico y caucho (1,3 mil millones), metalúrgica y siderúrgica (US$ 1,8 mil millones).

    La revista InfoTechnology -de consulta obligada por empresas, trabajadores e interesados en el mundo informático argentino- dedicó su edición de marzo/abril al trabajo, empleo y representación gremial de los trabajadores informáticos argentinos, dando un rol destacado a Unión Informática. A lo largo de la nota de tapa de la revista, la periodista Elizabeth Peger no sólo destaca el rol de la Unión e Ignacio Lonzieme, secretario general de la organización, en cuanto voz de referencia en el sector y principales interlocutores del campo del trabajo, sino que comentan muchas de las problemáticas que desde el Sindicato se vienen señalando de hace años. El Convenio de Trabajo informático representa un primer marco de regulación y negociación colectiva para abordar estas problemáticas. Ahondaremos los detalles del mismo más adelante.

    En la era de la big data es ironico que en el sector IT que permite visibilizar la informacion de multiples aspectos sociales a nivel global e impulsa los debates sobre el futuro del trabajo, carezca de estadísticas y fuentes de información propias. Esto se manifiesta como una traba a la hora no sólo de diagnosticar el verdadero «estado de la cuestión» de la actividad IT, en terminos de empleo, salarios, actividad e impacto económico general y otros, sino también para la planificación estratégica que requiere la Industria 4.0 en un país con las potencialidades, activos, talento y creatividad que tiene la Argentina. Nuestra actividad tiene un potencial que podria apuntalar, desarrollar, fortalecer y ampliar diversas áreas productivas y de esta forma aportar generando posibilidades de un crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible.

    Hay trabajadores informáticos en la industria manufacturera, metalmecánica, alimenticia, bancos, finanzas, telecomunicaciones, retail, administración pública: ¿cómo saber fehacientemente cuántos somos cuando es una actividad transversal a todas las demás? ¿cómo impulsar ese salto de escala tecnológico que necesita la economía real argentina? ¿que desafios representa el sector y que deben abordarse desde el trabajo gremial?

    La Unión Informática y el impacto gremial

    Asamblea afiliados a Unión Informática con Ignacio Lonzieme en la empresa MRM

    El efecto multiplicador de la presencia de Unión Informática en la actividad SSI es palpable.

    El Convenio de Trabajo de Unión Informática –único en la actividad– busca aplicarse en la totalidad de las más de 4000 empresas radicadas en el país. Hoy tiene un alcance efectivo a una importante cantidad de empleados del sector. Son muchas las empresas que aún sin tener el convenio informático siguen de cerca la pauta salarial, categorías contempladas en las escalas junto con los beneficios, y los implementan con sus empleados. Y las conveniadas, particularmente PyMEs locales y subsidiarias de empresas extranjeras, se encuentran más cómodas entablando diálogo con una única representación de los trabajadores a la hora de discutir salarios y condiciones de trabajo. La Unión Informática, en menos de diez años de vida, ha aportado a organizar la actividad informática, establecer pautas y reglas claras que brindan mayor seguridad y bienestar para los trabajadores.

    Según el Convenio de Trabajo de Unión Informática (que sólo establece mínimos salariales para las distintas categorías), el salario mínimo contemplado es de $23,500, para un empleado nivel junior que realice tareas de «operador/ data entry». Si bien el piso salarial más alto es para una categoría ejecutiva, un «arquitecto de soluciones IT» partiría a marzo de 2019 con un piso de $36,0002. Como se mencionó, el convenio establece pisos salariales, ya que consideramos todas las empresas del sector, incluidas las PyMES, siendo que otras empresas pueden ampliar ese pago, ya que la demanda de personas calificadas pueden incrementar los sueldos para generar competitividad y lo que impacta de cierta forma en la rotación del sector

    El Convenio de Trabajo se hizo investigando, reflexionando y en conocimiento como trabajadores de la actividad informática, considerando roles, números y diferentes escalas salariales, de experiencia y responsabilidad.

    El último acuerdo paritario de Unión Informática con las empresas adheridas a nuestro convenio concluyó en marzo último con una recomposición salarial total del 45% –contemplaba de marzo 2018 a marzo 2019, en un año en que el alza general de los precios rondó el 45%–.

    La cámara empresaria (CESSI) suele promocionar al rubro informático en los medios como un paraíso de salarios altos y pleno empleo. No es falso, pero tampoco es completamente acertado. Si bien es una actividad en donde no hay despidos masivos y quiebras de empresas todos los días como en otras actividades económicas severamente afectadas por la crisis económica (textiles, gráficos, metalmecánica, otros), la media salarial no es de $60.000 por mes como sostienen ante diversos medios directivos de la cámara empresaria. Sin duda, nos encantaría que así sea, pero podemos verificar en los hechos que afirmaciones como estas distan de la realidad.

    Existe también la encuesta de sueldos y condiciones laborales de Sysarmy (una comunidad de profesionales informáticos), que se publica de manera semestral y en su último informe ubica la mediana salarial en torno a los $35,000. Se trata de una cifra más real (según nuestro punto de vista) que lo que se esgrime desde CESSI. Por otra parte, mirando toda la serie estadística, la dispersión de salarios va desde los $20,000 hasta los $120,000, habiendo también grandes diferencias entre los sueldos de los trabajos en la CABA y provincias del NEA.

    Desde Unión Informática entendemos que es estratégico ordenar la actividad SSI argentina desde el trabajo. A diferencia de otras industrias o actividades económicas, los «costos» de las empresas informáticas se explican en gran medida (60% o más) por los salarios. Desde nuestra concepción, centrada en el trabajo y la organización gremial, los salarios no son un costo. En tal sentido, entendemos que limitar las negociaciones paritarias entre empresas y sindicatos a los sueldos es poner la mira muy baja. Tenemos la responsabilidad de levantar la mirada y buscar el horizonte donde tiene que ubicarse el talento informático, junto a nuestra ciencia y tecnología: el desarrollo productivo nacional, inclusivo y justo, sustentable y federal. Que sea el trabajo, nuestro trabajo, para el beneficio de la mayoría de los argentinos.

    Tenemos con que hacerlo.

    Asamblea Anual Ordinaria, Memoria y Balance 2018

    Referencias

    1 El presente informe fue redactado en abril de 2019. Los últimos datos publicados por OPSSI, con los resultados del ejercicio 2018, fueron publicados en julio de 2019. Pueden consultarse en cessi.org.ar/opssi

    2 Según escala salarial junio-octubre 2019. Consultar Convenio de Trabajo.

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