Oracle: técnicos reciben un aumento del 100% en costos por kilómetro

Servicio Técnico y Soporte informático: los trabajos amenazados por el modelo de consultoras low cost

Servicio Técnico y soporte informático son dos de los principales roles en la actividad informática. Consultoras IT Stefanini, Atos, Expertice, Nivel Uno o Megatech ofrecen éstos servicios críticos y fundamentales para la transformación tecnológica a todo tipo de empresas de los más diversos rubros. Pero las condiciones de trabajo fuera de convenio están amenazadas por la precarización laboral por empresas que compiten de forma agresiva bajando sueldos.

Empresas de todos los rubros buscan consultoras de servicios IT para aportar a sus procesos productivos y organizacionales, para dar soporte IT on-site a sus oficinas, equipos e instalaciones, en el marco de la transformación digital que impera en la era de la economía del conocimiento. En ésto trabajan miles de informáticos: dando soporte, implementando y haciendo funcionar la tecnología de la que dependen todo tipo de empresas y organizaciones para funcionar.

El factor diferencial de nuestro trabajo -y de los servicios que ofrecen las consultoras IT en el mercado- es el conocimiento y la formación profesional de los informáticos. Son los datos de la propia cámara empresaria del sector, Cámara de Empresas de Software y Servicios Informáticos (CESSI), que muestran éste dato esclarecedor. El 72% de los costos fijos de las empresas son sus recursos humanos. En otras palabras: salarios.

Si se recortan salarios, condiciones laborales y garantías, el «costo» del servicio que ofrece una consultora a otra empresa, se reduce considerablemente. A la hora de las licitaciones y compras, cuando una empresa que precisa servicios IT «escucha ofertas», busca (lógicamente) el mejor servicio al menor precio posible. Es ahí donde muchas consultoras entran en competencia agresiva a ganar contratos a fuerza de precarizar cada vez más el trabajo de los informáticos.

Peores sueldos, recortes en condiciones laborales (seguridad e higiene, equipamiento, mobiliario) y beneficios inexistentes redundan en trabajo a desgano, altísima rotación de personal y consecuentemente, un servicio de menor calidad.

Un modelo de negocios inviable e incompatible con la transformación digital que nuestra economía precisa se construye sobre las espaldas de trabajadores precarizados, empresas con mirada cortoplacista e implementación deficiente de tecnologías y consultoras que crecen exponencialmente a fuerza de competencia desleal.

ervicio Técnico y Soporte: los trabajos amenazados por consultoras low cost

2017. Protesta de empleados de la consultora Expertice por la continuidad de sus trabajos y salarios. La empresa entonces había ganado una licitación de servicio en un cliente importante, donde trabajaban los informáticos de otra consultora conveniada con Unión Informática. Expertice se negó a incorporarlos y sostener las fuentes de trabajo.

La disputa por contratos

Stefanini IT incrementó en 2020 -el año de la pandemia y cuarentena- un 74% su planta de empleados. Otras consultoras como Megatech, Nivel Uno, Atos o Expertice también crecieron. Por supuesto que el crecimiento de la actividad en las consultoras del sector TI es para celebrarlo, pero es necesario mirar en detalle lo que está pasando.

Consultoras como las mencionadas -de las que hay muchas más- comparten un modelo de disputa de licitaciones agresiva. Con trabajo fuera de convenio o atado a las paritarias mercantiles que acuerdan el Sindicato de Comercio con los supermercados, las horas de servicio que cotizan están -por lo menos- un 20% por debajo de lo que exige Unión Informática para categorías como Soporte Técnico. En otras palabras, los sueldos que pagan están 20% por debajo de nuestras escalas.

¿Qué sucede? Para ser breves: empresas de servicios, bancos, fábricas, petroleras, retail, sanatorios, organismos públicos necesitan contratar servicios de soporte informático, servicio técnico, infraestructura u otros. Para ello, abren licitaciones públicas donde publican qué servicio requieren, con qué fin y cuánto están dispuestos a pagar. Consultoras IT se presentan a competir en éstas licitaciones, ofreciendo sus servicios. La empresa que presente el pliego que más se ajuste a la descripción de la licitación y que ofrezca el servicio más económico, gana. No siempre es tan así, influyen otros factores, pero ésto es solo un ejemplo.

Por caso, supongamos que un importante sanatorio abre una licitación para incorporar un servicio de soporte on-site en sus clínicas. Se presentan 3 consultoras a ofertar. Con salarios promedio, dentro del Convenio Unión Informática o aún fuera de éste, respetando condiciones laborales dignas -pago de antigüedad, equipamiento, capacitaciones- no podrían competir contra las low cost.

¿Cómo repercute ésto en nuestro trabajo? Lejos de mejorar nuestros ingresos u oportunidades laborales; contrario a la ley económica de a mayor demanda de un bien escaso (técnicos IT), mayor será su precio (salario), las condiciones de trabajo son cada vez más precarias. Así, éstas consultoras nivelan todo el esquema para abajo, arrastrando a otras a competir en el barro de los costos y no en la apuesta por la calidad.

El modelo Stefanini

Calificada por empleados actuales y por otros que emprendieron otro rumbo como «la peor consultora» o «una picadora de carne», Stefanini IT es noticia en la actividad informática local por la voracidad con que gana contratos de servicios. A fuerza de condiciones de trabajo muy por debajo de la media la firma brasilera se abre camino en cada vez más licitaciones.

Leer más

Tal y como sucede en otras actividades donde grandes empresas cartelizadas disputan licitaciones públicas (principalmente de Estado) a fuerza de costos dibujados, lobby, amiguismo y favores, ésto está lamentablemente empezando a ocurrir en el sector informático. Entre pasillos de empresas locatarias y locadoras, todos los informáticos conocen las oficinas que recorren, con mañas de cabildeo, los ejecutivos de cuentas de éstas consultoras para aceitar éstos contratos. Se sabe.

Si bien no se tratan de los contratos multimillonarios que rapiña la Patria Contratista para obra pública o concesiones del Estado, el desembarco de las consultoras low-cost se da sobre todo en grandes empresas que requieren mucho de servicios y soporte IT. Muchas firmas de rubros muy golpeados por el año de pandemia, pero también por años anteriores de recesión, decidieron aplicar recortes presupuestarios, aún en áreas claves. Aún corriendo el riesgo de tener servicios deficientes reemplazaron consultoras que garantizaban -en casos, hace años- un servicio de soporte eficiente y de calidad, por otras consultoras de pésima reputación. Pero eso sí, baratas.

A tal punto llegan las truchadas, que inclusive algunas siquiera declaran realmente qué servicios prestan. Un caso sobresaliente es el de Nivel Uno y su servicio de «call center» para Samsung, donde encubren una mesa de ayuda y soporte para una de las empresas de telecomunicaciones y tecnología líderes en el mundo.

Asamblea afiliados a Unión Informática con Ignacio Lonzieme en la empresa Novatium

2019. Ignacio Lonzieme, Secretario General de Unión Informática, en reunión con técnicos de calle de una de las principales consultoras IT. Se discuten salarios, planes de mejoras y condiciones de trabajo.

Como mencionábamos más arriba, casi las tres cuartas partes de los «costos» de una empresa IT son sus recursos humanos: salarios y capacitación para horas de trabajo con alto valor agregado. Los informáticos valemos por el conocimiento y la técnica que ponemos a disposición de las empresas para realizar los productos y servicios valiosos para que otras empresas y organizaciones funcionen.

Recortar ahí donde se debe invertir en el principal valor estratégico de cada empresa es -ni más ni menos- garantizar un servicio malo o deficitario, que redunda en un mal funcionamiento de las operaciones.

Así es que en éstas consultoras low cost abundan los contratos basura, las pasantías truchas, los trainee, los «cuarterizados» y los contratos a plazo fijo -por meses o semanas-, los fuera de convenio o el convenio colectivo de trabajo residual del sindicato de Comercio. Para los que ingresan en planta con un contrato por tiempo indeterminado, los sueldos sin convenio ni paritarias pierden cada año con una inflación que no afloja, y la tasa de rotación del personal supera el 40% con empleados que ingresan y huyen, dejando trabajos por la mitad, que retoman otros, sin una adecuada inducción. Y al final del día, no sólo rotan los empleados: rotan también las consultoras ante las pésimas experiencias de los clientes.

Un modelo de negocios de servicios IT para grandes compañías con buenas condiciones de trabajo es posible. Se demuestra en numerosos casos de éxito en que Unión Informática colaboró con empresas y consultoras para el traspaso de los trabajadores en un mismo cliente no sólo a conservar sus puestos de trabajo y tareas, sino salarios, beneficios y adicionales -como la antigüedad- y la correspondiente capacitación e inducción.

No sólo de programadores se trata, los técnicos informáticos que se desempeñan en tareas de servicio técnico y soporte IT (help-desk) son fundamentales y, en Argentina, cuentan con un nivel de formación profesional que no abunda en otras latitudes. ¿Seguiremos leyendo por mucho tiempo más que cada año faltan cinco mil programadores? ¿o también faltarán en el futuro cercano técnicos IT ante las cada vez menos atractivas condiciones de trabajo?

Una apuesta a los modelos que proponen Stefanini, Nivel Uno, Megatech Expertise, Atos y tantas otras es en el largo plazo suicida para el desarrollo de la transformación digital que las organizaciones requieren en marco de la Economía del Conocimiento. En otras palabras, transformación digital y precarización, no son compatibles si lo que buscamos es desarrollo y expansión.

Tags:

Abrir chat
¡Hola! ¿Como estás? Hacenos tu consulta para afiliarte, salarios, y beneficios por Whatsapp de lunes a viernes de 9 a 18!