Tata, cuando una empresa pierde el control

Conozco a Tata hace más de 10 años, tuve reuniones cuando aún no sabían si ubicarse en Argentina o en zona franca en Uruguay.

Nota ITConnect (14/11/2013)

En base a mi experiencia siempre supe que una filosofía empresaria desequilibrada nunca funciona, cuando la voracidad supera a la sustentabilidad en una empresa, difícilmente las cosas terminen bien.

Empleados de TATA, no tuvieron mas remedio que ir a la huelga para ser escuchados.
Empleados de TATA, no tuvieron mas remedio que ir a la huelga para ser escuchados.

Hoy el personal de TATA, se siente acorralado por una situación apremiante y tuvo que tomar medidas de fuerza extraordinarias, pero ante la falta de capacidad de management para dar respuestas, ante la incapacidad de equilibrar la empresa y dar respuestas efectivas al Dios supremos que es el cliente, hoy continúa la huelga en Tata pese a que hubo una reunión entre representantes de la empresa y el sindicato. La empresa reconoce los problemas internos pero se declara incapaz de dar una solución inmediata. Por tal gesto de incompetencia directiva, el personal no preveé finalizar la medida hasta que haya una respuesta concreta.

El tenor de la huelga que tuvo lugar hoy desde tempranas horas de la mañana tomó por sorpresa a la dirigencia de Tata, de los cuales varios de sus miembros son extranjeros y se excusan en “desconocimiento de las normativas locales” e incluso sobre cómo abordar las problemáticas actuales.

Cabe preguntarse, si pretenden brindar servicios de valor sin conocer las normas locales, ¿cómo pretenden generar valor real a sus clientes?

Realmente si yo fuera CIO de una empresa que argumenta desconocer normas de contratación de empleo, que muchas veces hace “body rental” de recursos en mi compañía, y ante la ley me corresponsabiliza por esos empleados que subcontrato, hoy me sentiría estafado.

Durante el desarrollo de la manifestación, que tuvo total adhesión de los empleados, representantes de la empresa, entre los que estaban la Sra. Cristina Sánchez, responsable de RR.HH., el apoderado de la compañía, el abogado a cargo de los asuntos legales de Tata y un miembro de la alta gerencia, quienes solicitaron una reunión con el Secretario Adjunto, Christian García, el vocal a cargo de la Comisión Interna de delegados y uno de los delegados dentro de Tata.

En la misma los directivos expresaron que la medida tomada “era muy dura” para ellos, que comprendían los problemas que imperan dentro de la compañía pero que la toma de decisiones radicales para poder mejorar la situación no depende de la gerencia local, indicó el sindicato y demuestra una total y absoluta falta de responsabilidad empresaria ante clientes locales que confiaron en un proveedor internacional.

No se puede llegar a esta situación y sentirse “sorprendido”, habla a las claras de una dirigencia que es incapaz de brindar soluciones si es incapaz de generarlas puertas adentro.

En consecuencia los ejecutivos solicitaron -una tregua- consistente en el cese de la huelga mientras se evalúan soluciones. La concesión de dicha tregua quedó supeditada al consenso de los empleados, quienes optaron por no otorgarla y no dejar sin efecto la huelga hasta que soluciones reales no aparezcan.

El clima de la reunión estuvo signado por el evidente desconocimiento de los responsables de Tata sobre cómo resolver la situación, pero a las claras el único camino para resolver el conflicto es a través de la asignación de los salarios que corresponden para cada empleado y la mejora sustancial de las condiciones de trabajo.

Llamativamente, en la reunión se dejó traslucir que uno de los clientes mayoritarios, General Electric, se quejó reclamando inmediata solución al problema, dado que incluso los empleados que se desempeñan en las instalaciones del cliente, cesaron sus actividades. Sin embargo, los directivos de Tata se excusan alegando que no está en sus posibilidades dar inmediata solución al conflicto.

Las demandas hechas a Tata consisten en elevar el salario mínimo a $6.500, alrededor de U$S 1000.- por mes, (que hoy día oscila cerca al equivalente a un salario mínimo vital y móvil), ajustes salariales acordes al índice de inflación, el pago de horas extra y el cese de la persecución a la actividad sindical garantizando el derecho de libre afiliación.

Momentos de tensión

La huelga en Tata halló un apoyo inusitado ya desde las asambleas, que contaron con una amplia convocatoria. Esto se respalda en la grave situación interna, numerosísimas veces mencionado. Vale decir que un reclamo que cuenta con tamaño respaldo excede en legitimidad. Sin embargo, durante la tarde no estuvo ausente la inconducta de ejecutivos de la empresa que creen estar más allá de los derechos del trabajador.

Tal es así que Alejandro Alonso Rehor, gerente de facturación, actuó de forma alevosamente antisindical al amenazar empleados replegados a la huelga, según afirma el gremio.

Por otro lado, Daniel Zembo, apoderado de Tata, increpó a empleados y miembros de la Unión Informática.

Para ambos casos caben respectivas denuncias en el Ministerio de Trabajo a realizarse a la brevedad por accionar antisindical, violentando derechos y garantías onmipresentes en la Constitución Nacional y leyes laborales. El peor ejemplo lo brindó un manager de origen indio apellidado Subramanian, quien además de amenazar a los empleados, les exigió a los empleados retirarse y trabajar desde sus casas.

Claramente, las expresiones volcadas por el personal y miembros del sindicato muestran una total incapacidad por parte de los ejecutivos de la empresa para resolver problemas sin perjudicar a sus clientes, que pagan altas sumas de dinero por cada recurso y nada tienen que ver en este problema.

Hacer negocios no es fácil, y requiere responsabilidad para no fallar.

Por Marcelo Lozano

Publisher Manager – IT CONNECT

Abrir chat
¡Hola! ¿Como estás? Hacenos tu consulta para afiliarte, salarios, y beneficios por Whatsapp de lunes a viernes de 9 a 18!