Unión Informática en los medios

La Nación, mención | Tomada, figura otra vez entre los candidatos a irse

El ministro de Trabajo les dijo varias veces a los sindicalistas que quería dejar su cargo, y la versión se reforzó en las últimas semanas.

Por Nicolás Balinotti para La Nación

En privado, Carlos Tomada planteó más de una vez sus intenciones de dejar su cargo al frente del Ministerio de Trabajo. Hasta ahora no fueron más que expresiones de deseos y de cansancio por el peso de una rutina intensa que ya lleva diez años en cadena. Él y Julio De Vido, en Planificación Federal, son los dos únicos ministros que se mantuvieron firmes en sus puestos desde el desembarco de Néstor Kirchner al poder, en 2003.

Los sorpresivos y primeros cambios en el gabinete de Cristina Kirchner, anunciados el jueves pasado, volvieron a poner en escena a Tomada como otra pieza que eventualmente podría ser movida por la Presidenta.

La versión de una posible salida del ministro de Trabajo corre con fuerza en los pasillos de los sindicatos, cuyos referentes son los interlocutores habituales de Tomada. Los rumores surgen tanto de la boca de gremialistas opositores como de los afines al Gobierno.

Incluso, hasta más de un dirigente arriesgó ante LA NACION hipotéticos sucesores. Hay dos nombres que pican en punta: el diputado nacional y ex asesor legal de la CGT Héctor Recalde y su hijo Mariano, presidente de Aerolíneas Argentinas e integrante de la agrupación juvenil La Cámpora.

El posible reemplazo de Tomada en la cartera laboral ya había ganado fuerza hace dos años. Fue cuando la Presidenta había decidido sortear las internas del PJ porteño y eligió a la dupla Daniel Filmus y Tomada como candidatos a disputarle la Jefatura de Gobierno a Mauricio Macri. Desde aquella derrota a manos de Pro que Tomada anhela una revancha: si por él fuera, encabezaría la lista de aspirantes al Senado en las elecciones de octubre próximo. Pero ese sitio, desde la Casa Rosada, ya habría sido reservado otra vez para Filmus, el kirchnerista que mejor mediría en el distrito capitalino.

Al margen de las especulaciones y de lo que pueda suceder en el futuro, en el Ministerio de Trabajo no se perciben hasta ahora vientos de cambio. Es más, sucede todo lo contrario: Tomada readaptó su perfil kirchnerista a las demandas de la Presidenta y encabezó la embestida contra Hugo Moyano, un viejo aliado, pero hoy uno de los más peligrosos enemigos.

Fue Tomada el que ejecutó el plan oficial para disminuir el poder que el jefe de los camioneros supo construir de la mano del Gobierno. El primer paso fue impugnar la elección de autoridades de la CGT, lo que derivó en la fractura de la central obrera. Luego, reconoció a los opositores de Moyano como los interlocutores oficiales de la Casa Rosada. Y hasta intervino en persona en cuanta disputa de encuadramiento gremial exista para impedir que el gremio de los camioneros continúe ampliando su tropa.

Como parte del mismo enfrentamiento y tal vez como estocada final, ahora decidió desestimar los fallos judiciales que presionan al Ministerio de Trabajo a expedirse sobre el surgimiento de nuevos sindicatos que, casualmente, son aliados del moyanismo. Hay dos casos testigos: el de la Unión Informática y el de los Jerárquicos de Comercio. Ambos expedientes descansan intactos en el desorden de algún despacho de Alem 650. El jueves próximo, de hecho, habrá una protesta en las narices del Ministerio.

A Tomada la disputa con Moyano lo incomoda. Sabe que mucho tuvo que ver el Gobierno en el imperio sobre ruedas que construyó el referente de la CGT opositora. Entre 2003 y 2011, Moyano multiplicó su cantidad de afiliados: pasó de 55.000 a tocar los 200.000, según cifras del propio sindicato y del libro Breve Historia del Sindicalismo en la Argentina. Lo logró gracias a una reforma estatutaria convalidada por el Ministerio de Trabajo, en marzo de 2003, que amplió las funciones del gremio. Tomada no había asumido por entonces, pero su segunda, Noemí Rial, ya era una funcionaria de peso en la cartera laboral.

Mientras crecen las versiones sobre futuros cambios de Gabinete, Tomada decidió por el momento no sacar los pies del plato y exhibirse como un peón al servicio de la Casa Rosada. Tan es así que la semana pasada citó en reserva a un grupo de periodistas de medios de comunicación afines sólo para responder a un informe sobre el empleo registrado que había publicado el diario Clarín.

 

Tags:

  • Show Comments

  • Claudio Scola

    Que raro otro Carlos nefasto para los trabajadores argentinos. Fuerza union!

Comments are closed.

Abrir chat
¡Hola! ¿Como estás? Hacenos tu consulta para afiliarte, salarios, y beneficios por Whatsapp de lunes a viernes de 9 a 18!